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Chavismo, expresión nacional de crimen organizado y comunismo | Por Javier Lara

Dictadura marxista y narcotráfico militar, unidos en una forma de comunismo y crimen organizado. 29/07/2017 5:02 PM

Por Javier Lara

En Twitter: @vzla_apesta

Sobre el chavismo hay varias certezas que seguirlas discutiendo a estas alturas del momento es de ignorantes, estúpidos o vulgares normalizadores a sueldo de la tiranía en los medios. Hoy día, más allá de lo que propagandistas pagos quieran hacer ver, es imposible negar que existe una tiranía en el poder, con lazos comprobados con carteles de la droga internacionales y grupos terroristas de más allá de nuestro continente, siendo entonces algo más que una dictadura común como las que vimos en Latinoamérica en el período de 1950 hasta fines de la década de 1980.

Porque no se debe olvidar que las dictaduras militares son un fenómeno tan latinoamericano como el realismo mágico, la salsa y las telenovelas sobreactuadas. Todo eso es parte de la cultura latinoamericana para bien o para mal, aunque sus orígenes reales vengan incluso de otros continentes u otra raíz cultural.

Porque al fin y al cabo, todos coincidimos dentro del mismo género humano por muchas banderas, etnias y nacionalidades que nos quieran etiquetar. Por ello no es anormal notar como no somos tan distintos unos de los otros, teniendo cada nación una bandera, un escudo, un símbolo natural, ave nacional y expresión musical autóctona.

Esto por los aspectos positivos, pero ¿No tienen las naciones también aspectos negativos comunes?

Porque de la misma forma que cada nación tiene sus propios héroes y santos patronos, también tiene villanos y figuras representativas de lo peor de los infiernos. Porque Rusia no es solo Pedro El Grande, también tuvo a Iván El Terrible y a Stalin. Porque Estados Unidos no tuvo solo a George Washington, también tuvo a Benedict Arnold. Italia no tuvo solo a Garibaldi, también tuvo a Mussolini, y así aplicable a cada nación.

De esa forma, cada nación tiene sus villanos, sus hombres malos, aquellos que aparecen para ser combatidos por el héroe de la película, el representante del bien encarnado en la ley y el orden, que por lo general siempre triunfa eliminando el mal, o enviándolo a vivir a las sombras de la clandestinidad, sobreviviendo, pero ocultándose.

Dos de los villanos comunes de la ley y el orden son en el mundo el crimen organizado y el comunismo armado. Que aunque de orígenes y objetivos disimiles, sus métodos  y horrores pueden ser parecidos y por momentos confluir. De esa forma, cada nación ha padecido a su manera propia esta maldición en momentos de su historia. Llegando a ser grandes azotes de las civilizaciones hasta destruirlas, o bien siendo destruidas por la reacción.

De ese modo, cada país siempre tuvo separados sus ramas autóctonas del crimen organizado y el comunismo. En Italia por ejemplo, la forma de crimen organizado inicial fueron las mafias, siendo la más conocida la Cosa Nostra de Sicilia, dedicada en un principio a la extorsión, y posterior a ello diversificó sus crímenes para sobrevivir, expandirse a todo el mundo y mantenerse en las sombras. El comunismo armado en cambio, tomó forma al principio en los partisanos que lucharon contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial, para luego en los años de plomo de la República tomar forma en las infames Brigadas Rojas que mataron al premier Aldo Moro y sembraron de atentados al país hasta su desarticulación.

En el caso de Latinoamérica ejemplos claros hay, como en Centroamérica en su conjunto, donde las guerrillas del FSLN de Nicaragua, FMLN de El Salvador o la URNG de Guatemala representaron la forma autóctona del comunismo armado que azotó la zona hasta el fin de las guerras definitivo en los años 90, cuyo fin de la guerra no significó el fin de la violencia, representada ahora en esa forma de crimen organizado en pandillas de rasgos autóctonos de la zona que son las Maras, hoy gran azote de estos países y de ciertas ciudades estadounidenses.

Otro caso latinoamericano de crimen organizado y comunismo armado vienen a ser las guerrillas colombianas hoy en proceso de desmovilización de las FARC y el ELN tras su guerra de más de cincuenta años contra el estado, y los carteles de la droga surgidos en los 70, como los de Medellín, Cali y Norte del Valle, que al principio combatían a la guerrilla, pero posterior a su decadencia y para sobrevivir a las numerosas ofensivas del ejército y el Plan Colombia, se unieron en un modelo de alianza de carteles y la izquierda, que hoy día se consolida en Venezuela en un auténtico monstruo sincrético de comunismo y banda criminal narcotraficante.

Así hoy, poseemos en Venezuela la consolidación de un modelo que a Latinoamérica y al mundo no le ha sido ajeno. Tomando lo peor de ellos y consolidando la alianza de los villanos de la sociedad colombiana que contuvo por poco el Plan Colombia. Tenemos así, un estado comunista llegado al poder por la vía de los votos y el fraude, devenido por la alianza y decadencia de los cárteles de la droga y guerrillas del país vecino en un nuevo grupo criminal con todo el poder de un estado totalitario, junto a las armas y el músculo financiero de una organización criminal trasnacional.

Tenemos así, juntos nuestra expresión nacional de crimen organizado y comunismo en un solo paquete. La materialización de la unión de nuestras maras y comunistas, de nuestra mafia con Brigadas Rojas, de nuestros propios cárteles con las FARC, el chavismo es todo eso y más.