Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

Ciudadanos sí, narcovotantes ¡No! | Por Daniel Lara Farías

La caricatura del artista Roberto Weil no necesita palabras que la expliquen. 20/05/2018 4:22 PM

Daniel Lara Farías

Editor de La Cabilla. Internacionalista de formación y comunicador por vocación. Conduce el programa radial Y Así Nos Va por RCR 750AM de lunes a viernes a las 4 PM. En twitter es @DLaraF

I

En República Dominicana, había representantes de la Tiranía, de la Falsa Oposición y de Cancillerías de países de América y Europa. Pero no había un representante de la ciudadanía venezolana. Nadie representaba allí a los cientos de miles de ciudadanos enfermo crónicos sin medicinas, ni a los millones de expatriados ni a los millones que padecen dentro de las fronteras nacionales.

Ni un solo representante de la ciudadanía real, la que padece la tiranía.

Siendo así, ningún ciudadano debe preocuparse por la firma o la falta de firma de los acuerdos que de esa negociación derivaron. Mucho más cuando sabemos, que más allá de lo que públicamente se diga, los acuerdos entre Régimen y Falsa Oposición no necesitan firmas: están ya sellados y refrendados en las alcantarillas del sistema, donde se unen los intereses de los negocios hechos a la sombra de la renta petrolera. Allí, en las cloacas, se une el agua de PDVSA con la de los contratistas e intermediarios petroleros, con las excrecencias de los tenedores de bonos y los desechos de los traficantes de drogas y banqueros narcolegitimadores. En esa podredumbre, nada de firma y todo se hace, porque todo está sobreentendido, todo está pactado, todo está acordado.

El que firma los cheques y da los contratos no pelea con quien cobra los cheques y ejecuta los contratos, pues tienen una cordial relación de negocios. Los insultos en público y los reproches para la galería, son parte del espectáculo pues del espectáculo viven. Pero lo demás, lo sustancial que es la superviviencia del sistema dentro del cual sobreviven los corruptos de ayer y de hoy, los guerrilleros de ayer y los militares que los combatieron y hoy son sus aliados, las familias de los dirigentes del sistema y además unos cuantos importantes intereses con vinculación internacional en este mundo globalizado, está garantizado, con sin firma en Dominicana.

Dicho esto, la conclusión es ¿Por qué hay que celebrar porque la MUD haya decidido no firmar el acuerdo en Dominicana? ¿En que cambia eso la situación? ¿En qué nos sirve a la ciudadanía?

En nada. Firmaran o no, nada cambia para la ciudadanía

II

¿Es posible que se constituya un Narco Estado sin una vasta red de complicidades nacionales? ¿Es posible que se establezca un Narco Estado sin una amplia red de complacencia o indiferencia internacional, en un mundo global? No, es imposible.

¿Es posible que haya un narco gobierno sin una narco oposición? ¿Es posible que le demos al narcotráfico y a su hermano siamés la legitimación de capitales tanto poder en Venezuela creyendo que solo los chavistas están involucrados en ambas acciones delictivas? El experto en legitimación de capitales y ex presidente de la CONACUID Bayardo Ramírez Monagas, cada vez que se le pregunta sobre la existencia o no de un Narcoestado, responde que la situación es peor. No hay un Narcoestado, sino un Estado Criminal, que ha diversificado sus delitos de tal manera, que decir que es un Narcoestado es disminuir la magnitud de la situación. Yo lo he llamado Criminalia, el reino de los crímenes, el asalto criminal al Estado para ponerlo contra la Nación, rindiendo a esta y sojuzgándola. No es solo el Narcotráfico, pero el eje es el Narcotráfico.

Por eso, están señalados los jefes de las Fuerzas Armadas. Por eso, están señalados altos funcionarios del régimen chavista. Es menester que los órganos internacionales de investigación y combate al narcotráfico pongan también en sus listas, si es que acaso no lo han hecho ya via “colaboraciones” con la ley, a los banqueros y empresarios que se han servido de Criminalia para engrosar sus fortunas. Eso, efectivamente en algun momento ocurrirá. Pero más allá de pensar en lo que harán los miembros del régimen, los representantes de la Falsa Oposición y los atachés internacionales que los acompañan, más allá de revisar lo que hará la comunidad internacional con la desgracia creciente que se desarrolla en Venezuela, hay una gran pregunta que hacerse. ¿Qué haremos los ciudadanos? ¿Qué haremos nosotros, los que no estamos representados por ninguna dirigencia ni representación en ninguna negociación? ¿Los que hemos sido abandonados por la gente a la que le dimos nuestra confianza para que nos representaran y nos abandonaron?

III

Creo que lo que nos toca es una sola cosa: Resistir. Resistir de verdad, desde nuestros derechos, desde la defensa de nuestros derechos ciudadanos. Organizarnos y construir un liderazgo que nos pueda representar. Pero en este momento, ante la convocatoria de elecciones, hay que analizar lo siguiente:

1.- La Narcotiranía está encabezada por elementos criminales sancionados por organismos internacionales.

2.- Convocaron elecciones a través de una ANC a cuya cabeza está una mujer sancionada por organismos internacionales por ser parte del entramado criminal que secuestró a la Nación

3.-Las elecciones que serán organizadas por un CNE a cuya cabeza está una mujer sancionada por los EEUU por ser parte del narcosistema, por formar parte de la casta criminal que secuestró a la Nación.

Partiendo de allí, llegamos a lo siguiente:

1.-No son elecciones, son simples votaciones, patraña para fingir democracia. Son, en términos correctos unas narcovotaciones, siendo hecha por criminales, estamos en presencia de una acción delictiva.

2.-Los candidatos que se postulen, serán narcocandidatos y criminales copartícipes del delito.

3.-Los ciudadanos que voten serán narcovotantes y copartícipes del crimen. Su castigo lo sentirán en carne propia. Los efectos del delito los sentirá la Nación.

¿Quiere usted resistir? Niéguese a ser un narcovotante. Niéguese a ser parte del crimen. Niéguese a entrar en el delito de la destrucción de la República.

Eso sería un primer paso para organizar una resistencia real.