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Con Santiago Guevara, estamos presos todos | Por Javier Lara

Santiago Guevara es una muestra del castigo chavista al delito del pensamiento. 18/07/2017 2:37 PM

Al día de hoy Santiago Guevara, economista y profesor de la Universidad de Carabobo cumplirá casi cinco meses en una prisión de la tiranía comunista de forma injusta. Acusado por un delito imposible en el papel, pero en la práctica su prisión es por el mismo delito por el que todos quienes ejercemos de alguna manera la oposición a este régimen castrista somos sospechosos y procesables por sus órganos de represión: El delito del pensamiento crítico.

Porque para el comunismo, no hay cabida para esto. Dentro del comunismo solo puede existir “el hombre nuevo” ese ser amorfo, desnutrido y sin alma, incapaz de cuestionar las órdenes del liderazgo maligno que lo quiere esclavizado, sin discutir, solo obedeciendo. De esa forma Santiago Guevara, por pensar en un país donde se dé algún escenario de transición fundamentado en el reimpulso de la economía y el control de la inflación, fue arrestado por el solo pensar en algo tan simple como eso, pero que en comunismo, resulta ser una de sus columnas vertebrales como forma de control social.

Así como él, cualquiera que ose decir un “No estoy de acuerdo” ante cualquier militar asno pretendiendo imponer su visión malformada de las cosas, o incluso responder con al molesto “¿Y tú qué propones?” de cierta oposición, puede ser condenado a un doble castigo: Como futuro inquilino de una cruel mazmorra de la dictadura, junto al olvido de mucha de la dirigencia que distingue entre “sus presos” y los demás.

Porque también, por proponer algo alejado a la agenda de la oposición dialogante, por incómodo a ciertas élites que hablan más de transacción que transición, Santiago Guevara se le ha mencionado poco, como a muchos otros presos que padeciendo horrores caen en el abismo del olvido que no merecen, más aún cuando nuestro destino parece atado al de ellos con cada restricción progresiva de libertad desarrollándose.

Ya lo dije en un viejo artículo sobre Leopoldo López, aquí nadie es libre aunque no tenga barrotes físicos visibles de por medio, Venezuela es un gran campo de concentración de 921.000 Km donde cada vez las opciones de escapar son menores y donde eso que llamamos prisiones son celdas de castigo a los que desobedecen. Por eso y más, como Santiago Guevara, como Leopoldo López, como el General Vivas, todos estamos presos de una manera u otra.