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¿Es posible el socialismo? | Por Daniel Lahoud

16/04/2018 6:03 AM

Daniel Lahoud

Economista con especialidad en economía empresarial, Magíster en Historia de Venezuela, en Economía Empresarial y Doctor en Historia. Profesor en la UCAB, UCV y UCAT.

Sin el interés de enmendarle la plana a Mises, porque de hecho envidio a todos los que participaron del seminario de Viena, como los que pertenecían al seminario de la Universidad de Nueva York, tengo que mostrar un pequeño comentario con respecto al artículo de 1920 denominado Die Wirtschaftsrechnung im sozialistischen Gemeinwesen que fue traducido al castellano como El cálculo Económico en el Sistema Socialista. Tengo que afirmar algo que me duele, el socialismo fracasa por la imposibilidad del cálculo económico, pero mientras, se instala y dura, por la existencia de los mercados negros que son el único vínculo de la economía socialista con el mercado y sus operadores, que al final son los mismos que gobiernan y se enriquecen a costas de los que sobreviven en el sistema; dentro de estas personas hay quienes ingenuamente apoyan a los líderes del mundo socialista porque creen de manera ciega que eso les va a beneficiar. En otros casos su ceguera se ocasiona por el deseo de ver la desdicha de otros, en especial a aquellos a quienes creían beneficiarse en el sistema anterior y, por supuesto, las personas que, como yo, no pueden más que vivir un sistema que no nos gusta para nada, pero que sabemos que no funcionará y que esa será la razón de su propia destrucción.

Un sistema similar duró en la Alemania Nazi 13 años, en Cuba tiene mi edad y en Rusia duró 82 años. Por qué, bueno la primera razón está en el mismo artículo de Mises, debido a que expresa: “No queremos decir con esto que la comunidad socialista se encontraría totalmente desorientada. Tomaría decisiones a favor o en contra de la empresa propuesta y dictaría una orden. Pero, en el mejor de los casos, esa decisión se basaría tan sólo en vagas evaluaciones. No podría basarse en cálculos exactos de valor.” Y lo otro, es que la existencia de merados negros, que son los únicos que dan precios de mercado y su relación con los precios del exterior (que crean la inmensa ganancia monopolística de los amigos del sistema) es lo que en el fondo impide que se tomen decisiones que no se limiten a aquellas que le dan la máxima ganancia al especulador, Mises certeramente llama a esa imposibilidad de invertir: “Todo se reduciría a un salto al vacío.” Por eso en la Alemania Nazi existían empresas que obedecían órdenes, porque sabían que la alternativa era el campo de exterminio; los burócratas rusos también aceptaban con sumisión, porque el sistema te llevaba a campos de reeducación en Siberia. Hay quien ve diferencias entre esos sistemas, están equivocados, todos buscan sustituir al mercado, y eso es lo que propone mises cuando dice: “[s]i la perspectiva de ganancias se pierde, falla el resorte que mueve el mecanismo del mercado, porque es esa perspectiva la que lo mueve y lo hace funcionar. Es así como el mercado constituye el punto focal del orden capitalista de la sociedad; es la verdadera esencia del Capitalismo. Sólo es posible bajo el Capitalismo, y no puede ser imitado "artificialmente" bajo el Socialismo.”

Ciertamente el sistema ha durado en Venezuela por varias razones, en primer lugar el socialismo del siglo XX que se extiende desde 1900 hasta 1998 fue un sistema “mixto” que permitía en cierta medida el funcionamiento de mecanismos de mercado, muy limitados. El que inició en 1999 con el ascenso del Chavismo, no es menos socialista, pero además conoce las bondades que este sistema le ha dado a los líderes que dirigen ese proceso en Cuba, Corea, y algunos países de la órbita soviética que permanecen en dictadura. Inicialmente las bondades del precio petrolero hicieron consumar la mentira, el regalo a quienes estaban más alejados de la Renta del Petróleo vendió la falsa publicidad de que el socialismo era un mundo de facilidades y bienestar, por supuesto, ese sistema se basó en la imposición eleccionaria de un sistema hipócrita.

Luego de la caída de los precios del petróleo y la muerte de Hugo, el sistema pretende mantenerse, ahora con represión porque no hay dinero con el qué comprar conciencias y en esto hay que afirmar, contrario a lo que dicen los pensadores del Public Choice, los votantes son racionales, ellos votan creyendo que se les va a dar lo que quieren, pero sus deseos de los gobernados, no son los que satisfacen también a los dirigentes. En eso, el chavismo es el más mentiroso de los sistemas, todos mienten para obtener el poder, pero el chavismo vende el sumum de la mentira. Ahora, la pregunta, y por qué esto no termina de fracasar, pues depende, todavía hay gentes que ganan con el sistema, quienes especulan, quienes obtienen ganancias en este caos, y los que no actúan porque creen que el sistema persistirá. Todo depende de las esperanzas de quienes de otra manera creen no tener futuro.