Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

La crítica es contrarrevolucionaria | Por Félix Luis Viera

Ninguna revolución comunista ha permitido la crítica dentro del sistema totalitario que construyen. La libertad de expresión y opinión no exiaste en comunismo (Foto Cristian Hernández @fortunecris) 21/07/2017 9:45 AM

Félix Luis Viera

Cuentista, novelista y poeta de origen Cubano, actualmente nacionalizado Mexicano. Conocido opositor del castrismo, critica de manera severa al sistema imperante en en Cuba y su influencia en el extranjero.

En su edición del pasado 7 de julio, Cubadebate da a conocer una entrevista al intelectual cubano Enrique Ubieta acerca del “Centrismo Político”

Como saben quienes lo saben —aunque no todos los que deberían saberlo— en Cuba se publican mensualmente más de 20 periódicos y revistas —entre los diarios, los semanarios, las de frecuencia quincenal o mensual— para dar a conocer lo mismo. Es decir, variaciones sobre igual tema: las bondades del socialismo cubano, bien sea en los géneros culturales, sociales o políticos.

Son océanos de tinta, mares de combustible, montañas de viáticos y boletos de avión, y más y más. De balde. De balde porque se trata de prodigar una sola opinión: la del Gobierno, o la del Partido Comunista de Cuba, que vienen siendo lo mismo y son lo mismo.

Esta enormidad de recursos sale del cuero del cubano, del que vive en la Isla y del emigrado; y escuchen estos últimos: aún más de ustedes —o nosotros— que de los residentes en su tierra, puesto que las remesas enviadas a Cuba por parte de los exiliados a sus familiares —vaya, de algún modo dinero del imperialismo—, constituyen uno de los ingresos fundamentales del régimen.

Uno de los medios oficialistas más costosos es Cubadebate, un poderoso diario digital que pregona las virtudes del comunismo cubano —sí, es comunismo cubano, ya no hay dudas— y ataca con verdadero vigor a los demás medios que en la red expresan sus críticas al Gobierno de la Isla. Los muchachos de Cubadebate han creado un eslogan que dice: “Contra el terrorismo mediático”. El terrorismo mediático, se entiende, es algo así como este artículo.

Los chicos de Cubadebate cuentan con excelentes recursos para su desempeño, amén de que sus intelectuales emplantillados así como sus colaboradores reciben un salario por serlo y disponen de medios de transporte individuales y asimismo de vacaciones pagadas que algunos de ellos disfrutan en las playas patrias.

Vaya, quisieran CUBAENCUENTRO, Diario de Cuba, Cubanet, Neo Club Press, entre otros guapeadores de las noticias y la reflexión sobre la verdadera verdad de lo que ocurre en la Isla, tener a su disposición una centésima de los recursos que usufructúan los chamacos de Cubadebate.

De modo que uno se pregunta: ¿cómo ellos, los castristas, son capaces de denunciar algún apoyo que reciban las publicaciones disidentes si ellos, los castristas, dedican cuantiosos y muy diversos recursos para sus publicaciones pro socialistas?

En su edición del pasado 7 de julio, Cubadebate da a conocer una entrevista al intelectual cubano —cubano de Cuba, como gustan aclarar ciertos románticos izquierdosos de Latinoamérica— Enrique Ubieta acerca del “Centrismo Político”.

Aparte: según las noticias que llegan, al intelectual Ubieta le llaman en su barrio, Kike. Digámosle así.

Él, Kike, se permite en la entrevista dicha ciertas respuestas que en mi opinión resisten un análisis y aun no pocas réplicas. Muy tajante, muy radical según mi parecer este intelectual cubano.

Veamos.

Afirma el entrevistado: “El capitalismo no es una suma de aspectos negativos y positivos, de elementos que pueden ser rescatados o desechados: es un sistema, que en algún momento fue revolucionario y hoy no lo es”.

Sí, leyeron bien: Kike se refiere al capitalismo, no al socialismo, cuando afirma: “es un sistema, que en algún momento fue revolucionario y hoy no lo es”.

Por otra parte, asevera Ubieta que los gobiernos capitalistas: “generan riqueza para unos pocos, producen pobreza para las mayorías”.

Y bueno, ¿entonces qué podríamos decir del “acercamiento” cada vez mayor, en cuanto a “riquezas compartidas”, que se ha originado en Suiza, Luxemburgo, Finlandia o aún en Canadá, entre otras naciones. Pero por lo menos, y dejando aparte los informes de estos propios gobiernos, podemos afirmar que en estos y otros países capitalistas y del mismo corte, no se “producen pobreza para las mayorías”. ¿O sí?

Nótese por momentos que Kike se va de banda; es decir, toma el camino de los furibundos, del pasional, que tan lejanos deben hallarse del analista. Así tenemos este trueno: “El capitalismo siempre es salvaje”.

Esto de “salvaje” no cuadra muy bien con el muy notable estado de bienestar alcanzado por las sociedades de los países antes mencionados. O con la jornada laboral de 35 horas en Francia o, en Noruega, el pago de las horas extras con un mínimo de más del 40% en relación con las horas establecidas. Son solo dos ejemplos. Y no creo que esté de más llamar la atención sobre el hecho de que en estos países no hay sábados largos ni sábados cortos ni asistencia voluntaria-obligatoria a mítines, manifestaciones, “días de la defensa” o guardias de los Comités de Defensa de la Revolución, entre otros “extras”.

Asimismo, será por la “salvajada” capitalista que día a día vemos legiones de estadounidenses lanzándose al Estrecho de la Florida, aun en precarias embarcaciones y obviando en lo posible a los tiburones, para alcanzar las costas cubanas. O a esos miles de surcoreanos que, sin cesar, intentan sin éxito penetrar en Corea del Norte a como dé lugar. Otro ejemplo muy ilustrativo pueden ser ese par de millones de cubanos que, víctimas del capitalismo, por todos los medios a su alcance continúan intentando regresar a la Isla. O lo que ha arrojado el último sondeo realizado en Cuba para saber cuántos de sus ciudadanos quisieran marcharse hacia el capitalismo salvaje: ¿serán 8 millones los que Sí quisieran o los que No?

Una de las observaciones de Kike que me parece terrible, en lo que se refiere al establecimiento o la construcción del socialismo, es la siguiente: “Probamos por aquí y por allá, adoptamos nuevas formas, avanzamos y retrocedemos, eliminamos lo que no resulta, rectificamos los errores una y otra vez”.

Terrible digo. Esto lo escuchamos los que éramos adolescentes en la década de 1960 y aún nos siguen dando con el mismo palo. Y ahí tienen que últimamente nos hablan del socialismo próspero y sustentable... para el año 2030... Oh, un poco de piedad, compañeros... serían 71 años... y el vaso de leche para cada cubano aún no llega.

Ubieta le mete sin piedad a la izquierda de la actualidad puesto que no es socialista, sino que “su matriz ideológica es la socialdemocracia, que en sus orígenes era marxista y pretendía reformar el capitalismo hasta hacerlo gradualmente desaparecer, [pero] hoy es funcional al sistema [capitalista], y ha renegado del marxismo”,

Es decir, el Kike solo le da el visto bueno a la izquierda cuando es socialista o marxista, de manera que, sobre estos propósitos, avance como debe ser en el desarrollo económico, social, cultural y político con altos dividendos, tal ha ocurrido y ocurre en Cuba.

Mas, puedo dar fe de que la izquierda en la Ciudad de México, que por medio de las urnas llegó al poder 1997 y en este se mantiene hasta hoy, puede exhibir en la actualidad importantísimas consecuciones en materia de asistencia médica y educacional, así como en infraestructura y además mostrar muy destacados avances en los más diversos temas sociales en general. Y esto sin lanzar un bombazo —literalmente hablando— a los partidos de derecha y sin movilizar a nadie contra la amenaza imperialista o para la siembra de papas.

En varias de las respuestas en la citada entrevista, el Kike alude a la “burguesía”; condición que en los países antes citados y otros en los cuales las riquezas son repartidas con relevante equidad, va perdiendo sentido, toda vez que una clase media más amplia y con más acceso a los bienes en sentido general, comienza a sustituir el estatus de “burguesía”.

Así tenemos que “Si la burguesía o la que aspira a serlo, intenta retomar el poder en Cuba, tanto la que se ha formado fuera del país como la que pueda estar gestándose dentro, va a necesitar de una fuerza exterior que la respalde”, afirma Ubieta.

Aparte del vaticinio, que considero meridiano, de que solo con la ayuda de “una fuerza exterior que la respalde” la sociedad cubana retomaría lo que tenga que retomar... aparte de esto, digo, si nos remontamos a las promesas que nos dedicara el extinto Fidel Castro, tomemos como ejemplo solo la década de 1960, hoy todos viviríamos en una Cuba altamente desarrollada, con un nivel de vida “igual o superior al de Suecia o Estados Unidos”… Es decir, fuésemos respetables burgueses o pequeño-burgueses socialistas, según.

Hacia el final de la entrevista, el Kike, iracundo al parecer, nos hace llegar una sentencia endiablada y por demás dogmática, en lo que se refiere a las posibles críticas que se podrían ejercer contra el régimen existente en Cuba: “Cuando la acusación no conlleva un camino hacia el afianzamiento del sistema que tenemos en el país —el único que puede subsanar sus defectos, insuficiencias y errores—, sino hacia su destrucción, la crítica es contrarrevolucionaria”.

O sea, como eso de “destrucción” tiene infinitas gradaciones, pues muchachos de adentro y de afuera aún ilusionados, como dice todavía en aquel cartel: “Perded toda esperanza”.

¿Cómo la ven?