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La “Erradura” de la Lógica | Por Edwin Ríos

Luis Ortega va a ser la última en enterarse que Chávez también era un tirano. (Ilustración @EmeJotaArt 24/09/2017 9:15 AM

Edwin Rios

Puertorriqueño dedicado a la causa de la libertad. Participó por nueve años en las fuerzas armadas de los Estados Unidos. Egresado de la Universidad del Estado de Nueva York y de la Universidad de Phoenix.

En la vida, sin quererlo o no, uno se ajusta a tres principios de consultas que suele hacerse a la lógica para ver si está errada. La primera es la consulta libre. Esto ocurre, por ejemplo, cuando mediante una llamada telefónica, uno trata a la otra persona con toda la dulzura y cariño del mundo, para de repente ser corregido en el sentido de que con quien uno habla es un hombre, y no una mujer. El sonido agudo de la voz erró nuestra lógica.

Ese tipo de accidente es inevitable y, en verdad, no debe llevar a uno a sentirse culpable por la mala interpretación. Uno simplemente se disculpa, y sigue hacia adelante con la conversación. Lo importante de este nivel de consulta a la lógica, es la simplicidad y entendimiento claro del error, aunque haya un bochorno profundo de por medio. Es que cuando uno llega a un punto de decisiones con un argumento elaborado, se pasa del sano juicio, a la sobrejustificación de los hechos.

Si observamos la situación actual de Venezuela, esto es el equivalente a que Henry Ramos Allup ha presentado el recaudo de letanías para explicar por qué se debe participar en unas elecciones de gobernadores a celebrarse bajo el poder amañado del CNE. Si él hubiese consultado a su partido, la respuesta hubiese sido tan sencilla como decir: “Vamos a elecciones porque la base del partido lo ha decidido.” Pero es curioso cómo los poderes dictatoriales siempre se sobrejustifican. Esa conducta ocurre mucho con la mentira humana. En otras palabras, la verdad tiende a justificarse por su propio peso, y hay que ver si estos líderes ahora asumen la simpleza y el valor del error cometido. De no ser así, entonces cabe preguntar por qué se esconden detrás de una mentira elaborada por ellos mismos. ¿No se supone que la lógica pone al descubierto a la realidad? ¿Qué esconden? El segundo principio de cuestionamiento lógico es el de la consulta restringida. Ese es el principio que nos hace pensar, antes de hablar.

Esto sería equivalente a preguntarle a una dama cuántos meses de embarazo tiene, para luego descubrir que no estaba preñada. En este caso existen dos posibilidades claras, y aunque uno puede darle más peso a una que a la otra, la posibilidad de una selección errada de ideas todavía existe. Ahora, si uno conoce a la persona de antemano, y existe información de referencia por terceras personas, entonces existe bastante confianza para cuestionar la lógica y descubrir la verdad. Pero si esa confianza no existe, lo correcto es buscar a una fuente más cercana que pueda confirmar los hechos. Si no, se mantiene uno callado.

Yo me pregunto; ¿No es esa la labor básica de un investigador? Entonces ¿Por qué le ha tomado tanto tiempo a la fiscal general Luisa Ortega Díaz descubrir que Nicolás Maduro es un dictador? ¿No es ella quien tiene la experticia y las pruebas para haber tomado un juicio sobre la lógica del mandato de Maduro, mucho antes que nosotros, los mortales simples? Por lo visto, y al paso que va, parece que va a ser la última en enterarse que Chávez también era un tirano.

Esto nos lleva al tercer principio, el del cuestionamiento prohibido. Esto sería equivalente a preguntarle a una mujer, si es un hombre. Si resulta que es partícipe del grupo LGBT, podría estar ofendida por no darle la cortesía y el espacio de ser lo que pretende ser. Pero podría estar más ofendida si resultara que verdaderamente es una mujer. Hay cuestionamientos que simplemente no se hacen.

Es curioso cómo la fiscal Luisa Ortega puede tener filtros que denominen a algunas personas como dictadores, y a otros no. Bueno, uno se pregunta entonces si los filtros de Maduro son distintos a los de Chávez. O acaso es que ella usa un filtro para Maduro, el de la consulta restringida, que verdaderamente debió ser el de la consulta libre, mientras usa el filtro de la consulta prohibida para Chávez.

La única diferencia que veo entre ambos dictadores, es que uno puede haber afectado más el destino de ella que el otro, al no dejarla retirarse antes de tiempo. Eso es lo que me sugiere la lógica; y si algo es cierto, es que la lógica siempre está llena de sugerencias. Sabemos que ahora nuestras libertades pueden llegar a su final, porque la constituyente reconoce solamente la etapa de lógica prohibida para todas las curiosidades dentro del poder. Y ante todo esto me pregunto, qué es más peligroso, perder la libertad, la lógica, o el poder de la curiosidad.