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La Falacia del “Pinochet salió con votos” | Por Javier Lara

Pinochet, pensando claramente en que aún mandaría si tuviese de opositores a la MUD 11/08/2017 5:46 PM

Por Javier Lara

En Twitter: @vzla_apesta

Buena parte de esa misma oposición que se proclama heredera de Allende, a fin de reforzar sus pobres argumentos a favor de ir a elecciones en las peores condiciones posibles legitimando así a un narcorrégimen, le encanta colocar de ejemplo de cómo derrotar a una dictadura como la de Maduro por una vía electoral cada vez más cerrada, todo el proceso que culminó con la elección de Patricio Aylwin como presidente de Chile en 1989. Proceso que según estos argumentadores por no llamarlos de una forma más ofensiva, fue todo un camino de pétalos de rosas, donde el régimen militar permitió hacer campaña a la oposición, no hubo violencia, acoso, asesinatos, represión y más importante, donde la oposición fue toda unificada bajo el camino de la paz y sin responder con acciones de violencia a la dictadura que lógicamente merecía acciones así.

Cuentan todo esto, sin tomar en cuenta que el camino fue largo y tortuoso, lleno de muertos, terrorismo de estado, represión a manifestaciones a plomo muchas de ellas, estudiantes y hasta importantes dirigentes de la oposición política asesinados, en un camino que dicen que “Es la mejor manera”, cuando en realidad lo que quieren decir realmente es “No sabemos que estamos haciendo y preferimos mentirte mientras mantenemos nuestras prebendas”.

Así, aun cuando debatir con quiénes creen que Allende es un ejemplo de algo es una pérdida de tiempo, es posible destruir sus pobres argumentos, por medio de la demolición de estos con hechos comprobados:

1. El Plebiscito fue un camino rápido y tranquilo: Los que pretenden comparar lo que significó el plebiscito de 1988 en Chile con la calamitosa situación venezolana de hoy, engañan a todos al colocar que esta elección fue un camino rápido electoral como han pretendido comparar con cosas como el fallido referendo revocatorio de 2016, o más cerca, con el plebiscito incumplido de este año por la Asamblea Nacional. Porque el primer hecho, es que la dictadura se implantó en 1973 y se vino a preparar el plebiscito fue en 1988. Es decir, ya llevaba 15 años en el poder Pinochet, que aunque era bastante, no se compara ya con los casi veinte años que parece que tendrá la dictadura chavista. Igualmente, este no fue el primer plebiscito hecho en Chile con el fin de poner fin a la dictadura, dado que ocho años antes, se realizó uno para aprobar la actual constitución que rige ese país, junto a unas disposiciones transitorias que implicaban un mandato de Pinochet por ocho años más, en unas elecciones fraudulentas, con gran ventajismo de la dictadura en recursos, espacio televisivo y actos de campaña, que lógicamente ganó Pinochet con mayoría pese a las denuncias. De esa manera, el “corto camino” que ofrecen que fue la transición chilena, no fue nunca corto, ni falto de obstáculos y mucho menos pacífico, como se verá a continuación.

2. La dictadura respetó a la oposición: Una falacia siempre repetida, es que la dictadura de Pinochet en este largo camino a la democracia respetó los espacios de esta, los resultados y se fue tranquila “obligada por los votos”. Otra mentira demostrable en todo el período que iba desde 1983, cuando la oposición chilena agrupada en dos coaliciones políticas (Alianza Democrática y Movimiento Democrático Popular) volvió a las calles a protestar contra la situación económica propiciada por el gabinete económico de los “Chicago Boys” y la represión general de la dictadura. Las protestas fueron coordinadas en grandes eventos conocidos como las “Jornadas Nacionales de Protesta”, consistentes en paros de trabajadores sindicalizados, marchas y manifestaciones diarias por avenidas, cortes de carreteras y calles diurnos y nocturnos, que solían ser reprimidos por policías, carabineros y en algunos casos fuerzas del Ejército con tanquetas, arrojando más de uno de estos enfrentamientos numerosos heridos, detenidos, torturados y asesinados. Contribuyendo todo esto al repudio de la dictadura, que tras años de combate sin piedad a su propia ciudadanía, junto al fin de la guerra fría, la caída del apoyo internacional y las presiones de sus propias fuerzas militares, se vio forzada en 1988 ante la derrota en el plebiscito, a respetar los resultados de este, aun existiendo pretensiones de un sector minoritario de esta a desconocer los mismos.

3. La oposición a Pinochet fue seguidora siempre del camino electoral: Una creencia siempre usada por esa oposición manipuladora y ocultadora de los hechos históricos, es todo el hecho de que la oposición a Pinochet era puramente electoral y que por ello triunfó. Mencionan esto, ocultando la existencia y accionar de los grupos del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que quedaban resistiendo desde la caída de Allende, y el más importante, la actuación del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), brazo armado del Partido Comunista de Chile. Todos estos grupos, estaban conscientes de que ante el cierre de los caminos electorales por la dictadura, el camino que les quedaba era el de las armas, actuando en consecuencia a ello en múltiples acciones comando contra militares y funcionarios de la dictadura, en los combates contra Carabineros y miembros de las fuerzas de seguridad en las Jornadas Nacionales de Protesta, colocación de carros bomba y el punto cumbre del FPMR, el atentado a Augusto Pinochet de 1986, donde murieron baleados cinco de sus guardaespaldas y otros once resultaron heridos, escapando milagrosamente el dictador de un muerte casi segura. De esa forma, entre carros bomba, explosión de torres de alta tensión y los enfrentamientos con el aparato represivo, la transición a la democracia estuvo llena de respuestas lógicamente violentas a una dictadura que actuaba igual y hasta peor en este frente.

4. Pinochet se fue en paz y respetando la justicia: Tras el plebiscito y las muchas presiones para que abandonara el cargo, el dictador Pinochet resolvió irse por medio de las mismas disposiciones transitorias de la constitución de 1980 que le permitieron permanecer como Comandante del Ejército ocho años, y posterior a esto pretendía por las mismas disposiciones, ejercer como Senador Vitalicio. Cargo que no logró ejercer completamente, tras los numerosos casos en que se le requería tanto en su país como fuera, con acusaciones que iban desde corrupción, a contrabando y violaciones de derechos humanos, donde escudado en su inmunidad parlamentaria pudo evadirlos, hasta que decidió renunciar a este cargo y usar para evadir las acusaciones judiciales sus numerosos problemas de salud y edad para postergar sus comparecencias, ralentizar los juicios, y en última instancia, librarse de estos al morir tranquilamente e impune en el Hospital Militar de Santiago a los 91 años, como gran muestra de burla a la justicia que jamás respeto ni fue ejemplo de lo que debería hacerse con un dictador, como el discurso progre opositor pretende mentir poniendo de ejemplo de algo que sería más bien, una burla a unos niveles de corrupción, represión y narcotráfico, que han superado al mismo general.

5. Menos calle, más elecciones: Otro argumento falaz que aún con los puntos 2 y 3 ya explicados, los propagandistas desinformadores pretenden lanzar como ejemplo de algo, sobre todo cuando la calle fue un elemento principal del descredito del régimen, por las protestas ya mencionadas, y otras que surgieron como respuesta a masacres y montajes de la tiranía como la “Operación Albania” y el “Caso Vergara” donde las fuerzas de seguridad asesinaron por medio de fusilamientos a opositores políticos y los colocaron como “enfrentamientos”. Siendo este factor fundamental en el desgaste de una dictadura militar cuyos apoyos de la Fuerza Armada mermaban mientras más pasaba el tiempo de esta en el poder.

Así, con cinco puntos, el argumento de tarados “abajo firmantes” para justificar a una cúpula errática, corrupta y tergiversadora de la historia y la lógica se puede desvanecer con hechos comprobables con cualquier libro de historia del país que tanto aman poner de ejemplo o hasta con simples documentales o una sencilla búsqueda en la Wikipedia, es posible limpiarse la cara de tantas mentiras de sujetos con cuya cara de tabla es posible hacer los féretros de todos, pidiéndonos que confiemos en ellos cuando mienten hasta diciendo cuál es su hoja de ruta, como si tuvieran una cuando comparan una dictadura con otra, sin distinguir contextos, razones, o más importante, la calidad de una dirigencia política dispuesta a hacer los sacrificios necesarios para salir de esta.