Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

Luis Marcano Salazar, el magistrado infame | Por Daniel Lara Farías

Luis Manuel Marcano Salazar es la viva representación del lema de Bolívar: "El talento sin probidad es un azote" 22/07/2017 9:24 AM

Daniel Lara Farías

Editor de La Cabilla. Internacionalista de formación y comunicador por vocación. Conduce el programa radial Y Así Nos Va por RCR 750AM de lunes a viernes a las 4 PM. En twitter es @DLaraF

Decirse “profesor” es quizás uno de los mayores honores que una persona pueda tener en la academia y en la vida. Deshonrar ese estatus con la irresponsabilidad, es quizás el peor de los pecados en la academia.

De eso se debe hablar cuando se habla del nuevo magistrado suplente Luis Marcano Salazar, designado el día viernes por la Asamblea Nacional en sesión especial en la Plaza Alfredo Sadel.

Todos los méritos académicos posibles. Sí, título de abogado y de otras carreras más. Postgrados y doctorados. Libros de su autoría. Todo eso. Pero ¿Y la docencia de la que alardea?

Puedo hablar por experiencia personal. Me tocó el lamentable suplicio de estar inscrito en una materia, en la Maestría de Historia de las Américas, con el mencionado sujeto, hoy magistrado suplente. Hablamos del año 2016 y de la materia Historia Contemporánea de los Estados Unidos. Una materia obligatoria. El sujeto apareció el primer día, exigiendo se le comprendiera que él estaba muy ocupado para dar clases a esa hora y que bueno, se trabajaría de forma remota: “hagan un grupo de whatsapp y me incluyen, por ahí les mandaré asignaciones”. 

Fui el único que se quejó.

Lo volvimos a ver solo una vez. “Es que estoy en rehabilitación, mi salud no me permite ir” dijo la segunda vez que nos vimos. Luego dejó de escribir en el fulano grupo, hasta que un día, comprometido a ir, dijo que lamentablemente no podía, pues estaba en China.

¿En China? Sí, en China. Porque el señor es funcionario diplomático en la Cancillería chavista. Allí, ha estado sin chistar, cumpliéndole al régimen en la representación que se le asigna.

¿En qué quedó el cuento del profesor? Pues pidió los trabajos por correo. Estamos conscientes de que muy probablemente ni los leyó, pues terminó evaluada gente que hasta había retirado el semestre.

La UCAB exige evaluar a los profesores. Todos lo evaluamos como lo que fue en ese semestre: un pirata.

Pero la estela es larga. Cuentos similares ha dejado en las universidades donde ha estado. No entrega nota, no va a clases. Hasta las acusaciones de acoso sexual a alumnas, que le costaron una golpiza de un marido defendiendo el honor de su esposa en la Escuela de Estudios Internacionales, incidente que culminó incluso con un procedimiento abierto por la Facultad. El procedimiento lo burló renunciando al cargo. Dos semestres después, volvió a concursar y, al no haber sanción impuesta en su contra porque el procedimiento no continuó, se le permitió volver, como si nada.

Ese es el tipo.

Ese es el magistrado suplente de la sala constitucional. Ese será uno de los garantes del cumplimiento de la constitución.

Yo admiro a muchos profesores que he tenido. Obviamente, Marcano no está entre ellos. Pero hoy, sabiendo que semejante crápula pasó los filtros de la AN para su nombramiento, me pregunto ¿Puedo respetar como ciudadano a esa AN? ¿Puedo sentirme respetado, como ciudadano, por esa AN?

Sinceramente, no.