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Nunca más odiaré | Por Federico Boccanera

10/11/2017 11:57 PM

Federico Boccanera

Comentarista, articulista, comunicador ciudadano. Apasionado estudioso de la Política, autodidacta. Siempre del lado de la Libertad. Director Editor de La Cabilla. En twitter es @FBoccanera

La ley me impone cumplir con la obligación de amar, seré obediente a este mandato de felicidad.

He sido mezquino con los líderes del pueblo, y con estos cortos pero sentidos mensajes, daré fe de mi rectificación, invito a todos a seguir mi ejemplo de paz y amor.

Diosdado Cabello, un ser de bondad, por encima de tráficos miserables, hombre de riquezas insondables, que el común no puede avizorar ni comprender.

 

 

 

 

Delcy Rodríguez, una ninfa real, amplificada a escala humana, dichosos los ojos que puedan sostener la mirada, ante su presencia.

 

 

 

Jorge Rodríguez, un ser equilibrado, carente de rencores, su sonrisa lo dice todo.

 

 

 

 

Nicolás Maduro, el bailarín consumado, ante su talento deslumbrante, todo el país se detiene.

 

 

 

 

Cilia Flores, esposa, madre, hermana, tía, y abuela también, tal como lo muestra la foto, lo suyo es la familia, una gran familia de gente laboriosa y productiva, que trasciende fronteras.

 

 

 

Freddy Guevara, un gigante, que se pierde de vista, su coherencia a toda prueba nos pone a dura prueba.

 

 

 

 

Leopoldo López, el libertador redivivo que nos indicó la salida y se fue derechito a ella. Rompió la jaula que nos aprisiona, para poder entrar.

 

 

 

 

Manuel Rosales, hombre de verbo preciso y esclarecedor, gracias a él hemos aprendido a valorar el silencio.

 

 

 

 

Julio Borges, cálido, amable, hemodinámico, político íntegro y transparente, su sacrificio permanente no deja de ser emulado por la sociedad.

 

 

 

Luis Florido ¡Que tronco de político es! confiable y muy simpático, un viajero incansable que siempre incluye a Venezuela en su itinerario.

 

 

 

Henrique Capriles ¡la crema del liderazgo! un hombre perfecto para tiempos perfectos, interminables, infinitos, eternos…

 

 

 

 

Laidy Gómez, es una mujer valiente, mujer de calle, pronta a la entrega, despojada de toda prenda egoísta, capaz de cabalgar sobre cualquier obstáculo, por más duro y alto que se le presente.

 

 

 

 

Henry Ramos Allup, un líder probado, veterano, muy veterano, sin dobleces, representa el ideal del "hombre-partido".

 

 

 

Nunca más odiaré.