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Proyecto Esperantio: La Tierra Prometida de George Soros | Por Viviana Padelin

George Soros y sus acciones agresivas en el terreno financiero han estado en la mira por décadas (Ilustracion katehon.com) 09/09/2017 10:50 AM

Viviana Padelín

Viviana Padelín se define como anticomunista. Sus escritos advirtiendo sobre el avance de lo que ella llama "Neocomunismo" han sido ampliamente difundidos en América Latina. En twitter es @VivianaPadelin

"El esperanto triunfará. Es la esperanza del mundo": Fidel Castro, 1990

Aquel idioma que provocó gran aversión en George Orwell resultó ser la gran inspiración globalista de otro George, en este caso: Soros.

Durante la década de 1920 Orwell visitó a tu tía en París, por entonces casada con Eugène Lanti, un ex anarquista, posterior fundador del Partido Comunista Francés y de la SAT: una asociación cultural esperantista. Lanti resultó un pésimo anfitrión: recibió a su sobrino hablando únicamente esperanto; algo que a Orwell lo incomodó demasiado como para no olvidarlo ya que casi treinta años después describiría aquella percepción de la neolengua en su obra "1984".

Contrariamente, el esperanto fue generoso con la familia Soros, pero el hoy filántropo George ha abrazado la causa "Esperantio" con devocional pasión como un proyecto personal que le ha permitido ser un instrumento de la elite globalista. Un proyecto, que Soros entiende como propio, razón por la que defiende sus derechos de autor y no oculta su sello personal en sus ong´s de ingeniería social.

En 1947 George Soros (György Schwartz) y su hermano Paul huyeron desde Hungría hacia Suiza aprovechando el Congreso Universal de Esperanto y luego a Ipswich (Inglaterrra) al Congreso Juvenil. Ambos son hablantes nativos del idioma que les enseñó su padre Tivadar (Theodor Schwartz), el que lo que había aprendido durante la Primera Guerra en un campo de concentración de Siberia, del que logró escapar como lo hizo nuevamente en la Segunda Guerra. Un verdadero Houdini...y un divulgador del esperanto, tanto que durante su primera huída y de camino a Hungría, como de pasada, fundó un Club de Esperanto en Irkutsk. Durante 1936 la familia Schwartz cambió su apellido por el palíndromo "Soros" (en esperanto: se disparará)

Ludwik Lejzer Zamenhof (1859-1917), el creador del esperanto, fue un oculista, polaco judío y políglota que participó del movimiento sionista Jibat Sion en sus tiempos de estudiante en la Universidad de Moscú. Creció convencido de que la hostilidad interétnica que apreció en su pueblo natal Bialystok tenía su raíz en la falta de comunicación de los habitantes porque mantenían sus diferentes lenguas (ruso, polaco, yiddish, alemán). Decidió entonces la creación de un idioma universal dando cimientos a su sueño: "la unidad de la humanidad con base en la comprensión del otro, lo que eliminaría las guerras, dando lugar a la paz".

Autodenominado "Doktoro Esperanto" terminó su primera versión del esperanto en su libro "Lingvo Universala" (1878), pero recién logró exponerlo en 1905 en el primer Congreso Internacional de Esperanto en Boulogne Sur-Mer gracias a la gestión del esperantista francés Alfred Michaux.

En la correspondencia previa que mantuvo con Michaux le manifestó su programa político-religioso: el Hillelismo (basado en las enseñanzas del Rabino Hilel o Hilel el Sabio); una ética universal para "unir a las naciones en la búsqueda de un Dios, es decir, en busca de ideas comunes para toda la humanidad". Y así lo presentó en su alocución en el Congreso: con el himno esperantista ("oh poderoso misterio incorpóreo/ gran fuerza para gobernar el mundo... Juntos hermanos, une las manos, / adelante con la armadura pacífica! / Cristianos, Judíos o Mahometanos, / Todos somos hijos de Dios") bajo la bandera esperantista: verde (esperanza) y blanca (paz) con una estrella de cinco puntas que representa a los cinco continentes) .

Durante 1906, Zamenhof modificó los dogmas de Hilleismo y cambió su nombre por el de "Homaranismo" o "Humanitarismo": con el mismo objetivo pero una diferente estrategia: una transformación gradual, desapercibida y sin interrupción hacia la conformación de un nuevo pueblo. El esperanto sería un puente para acercar a la humanidad, creando un nuevo lenguaje, una nueva identidad cultural y una sola religión universal.

Para esto, creó la Declaración del Homaranismo que divulgó entre los esperantistas cuyas bases fueron el igualitarismo, pacifismo, la no discriminación, la erradicación del odio , la negación de la propia identidad racial, étnica y cultural; la negación de la patria, religión y lengua siendo reemplazados por: la denominación de la ciudad natal, Homanarismo y Esperanto respectivamente; el trabajo social para beneficiar la inclusión de nuevos homaranistas y la participación activa en la creación de nuevos derechos y organizaciones sociales; "hasta que las nuevas costumbres estén determinadas en el mundo entero".

Desde 1905 los Congresos de Esperanto se sucedieron anualmente en Europa, al tiempo que el nuevo lenguaje alcanzaba rápida expansión de la mano de trabajadores y anarquistas. En 1906 se fundó la primera organización internacional: "Internacia Asocio Paco-Liberecon" (más tarde, Liberiga Stelo) con una nueva agenda:

Luchar por medios escritos contra el Ejército y el militarismo, el capitalismo, el alcoholismo, la religión, contra los dogmas y los prejuicios que impiden la mejora de la vida social.

Difundir entre los esperantistas los pensamientos del antimilitarismo, socialismo y anarquismo.

Por último; propagar la lengua internacional esperanto entre los librepensadores, los internacionalistas, los socialistas y los anarquistas.

En 1907 durante el Congreso Socialista Internacional, Jean Jaurès propuso que el esperanto fuera utilizado en los documentos oficiales del Buró Socialista Internacional en Bruselas. Lo mismo ocurrio con Errico Malatesta en la Internacional Anarquista de ese mismo año en la que instigó a los activos a utilizar el idioma como lengua de trabajo.

En 1910, el Congreso Universal de Esperanto cruza el océano hacia Washington y con él, los "esperantistas" europeos que entendían que el idioma daba un significado sólido a las pretensiones internacionales del mundo obrero.

"Primero somos socialistas y sólo después esperantistas. Nuestro principal objetivo es el uso práctico del esperanto al servicio del socialismo internacional. La actitud política y cultural de un esperantista no puede ser un asunto banal, sino que el verdadero esperantismo debe ser parte de la manera de pensar de toda persona progresista, anticlerical, antinacionalista, antimilitarista y socialista. Para nosotros el idioma internacional es un instrumento para alcanzar nuestros ideales, no un objetivo": con claridad sin sutilezas lo expresó la Asociación Esperantista Obrera de Checoslovaquia .

Años más tarde, Lanti, el tío de Orwell fundó la SAT: Asociación Anacional Mundial, poniendo en valor aquel principio de Zamenhof: el rechazo a las nacionalidades y su consecuente cosmopolitismo: hacia la ciudadanía universal.

Pronto llegó el esperanto a la Sociedad de las Naciones (hoy, ONU). El objetivo era fomentar el estudio del esperanto en las instituciones escolares.

Durante la Segunda Guerra, los esperantistas fueron perseguidos por Hitler y Stalin; el primero los consideró un instrumento de conspiración judía; el segundo porque no tenía control sobre un idioma desconocido de "espías". El gobierno japonés los calificó de "sandías": "verde en el exterior, rojo en el interior".

Una versión de la estrella roja (cinco puntas que representan los cinco dedos de la mano de un trabajador) como símbolo del socialismo se refiere a un presunto encuentro entre León Trotsky y Nikolai Krylenko; un esperantista que llevaba una insignia de la estrella verde en la solapa. Trotsky preguntó sobre su significado y recibió una explicación de que cada brazo de la estrella representaba uno de los cinco continentes. Desde allí ordenó que la estrella, pero roja, debiera ser usada por sus soldados.

Por ese entonces, el pequeño George Soros se divertía en los mejores años de su vida (tal como él mismo lo declaró en posteriores declaraciones televisivas) trabajando como mensajero de III Reich, llevando notificaciones a dónde se le indicara, o a su casa y traduciéndolos al esperanto. Así lo recordó años atrás: "Estábamos en un peligro mortal constante, pero a una edad temprana, que creemos que puede convertirse en cualquier cosa. Fue una aventura que afectó toda mi vida. Aprendí el arte de la supervivencia de los más grandes artistas. Y esto también tuvo un gran impacto en mi futura carrera invirtiendo". Toda una exitosa aventura que le enseñó también tempranamente el fino arte de la manipulación social. Algo que también aprendió de su padre. (1).

En 1953 los esperantistas suman a sus filas a una mega estrella del genocidio comunista: Josip Broz (Mariscal Tito) quien conocía el idioma en sus tiempos de cárcel al que definió como un "lenguaje común de la amistad y el entendimiento mutuo". Más tarde fue el presidente de honor del Congreso de Esperanto de la hoy ex Yugoslavia, la Esperantio de Tito.

La comunidad esperantista (Esperantujo o Esperantio) recibió a Broz y al Presidente Franz Jonás (Austria) como figuras destacadas del movimiento de esta nueva comunidad transnacional.

Mientras esto ocurría, Soros se graduaba en filosofía en la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres en la que recibió la segunda influencia más importante: la Sociedad Abierta de Karl Popper, su profesor.

Había sobrevivido, en parte, gracias al esperanto. Su derrotero no comenzó en Londres, apenas continuaba. Un mago con trucos ajenos. Un aventurero en el caos.

Poco antes de morir, Zamenhof escribió: "Poco a poco, Esperantio se convertirá en una escuela para la humanidad futura".

Una profecía a la que Soros hace realidad con sus open societys: una comunidad transnacional, sin fronteras, sin identidad, inclusiva, igualitarista, pacifista, tolerante y políticamente correcta en el camino hacia el transhumanismo y la "democratización" de las individualidades.

El esperantista, el magnate, el filántropo, el benefactor de la humanidad George Soros, un aspiracionista a Moisés del Siglo XXI que conduce a la humanidad a la Sociedad Abierta de Esperantio.

Lo esperará el desierto.

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