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¿Qué ocurriría si liberaran el cambio? | Por Daniel Lahoud

¿Que es lo peor que podría pasar? ¿Que el Bolívar recupere su valor? (Foto: Cristian Hernández @FortuneCris) 15/12/2017 10:30 AM

Daniel Lahoud

Economista con especialidad en economía empresarial, Magíster en Historia de Venezuela, en Economía Empresarial y Doctor en Historia. Profesor en la UCAB, UCV y UCAT.

Para algunas personas resulta difícil creer que se puede liberar el cambio, sobre todo cuando ha habido un periodo tan largo de control como el que vivimos desde 2003. Lo primero que vamos a afirmar es que era absolutamente innecesario aplicar un control de cambios en 2003. De hecho, siempre es inútil hacerlo, pero cuando lo hacen lo hacen buscando una justificación en que cuando lo instalan, casi siempre las reservas estaban bajando de una manera precipitada, por lo que el gobierno toma esa “valiente” medida.

Por ejemplo, este gráfico les muestra como fue la situación de reservas entre 1982 y 1989, pueden ver que el control se instaló cuando las reservas estaban cayendo y al inicio, contribuyó a un crecimiento de las mismas. Sin embargo, cuando los nacionales aprendieron a “hacer trampas” con el control comenzó la caída de las reservas, y es notorio que cuando las reservas estaban en el fondo, se suspendió el control, en 1989. Esa medida no estuvo exenta de críticas, todos decían que iba a ser un desastre que las reservas se iban a evaporar, pero, fíjense bien en el gráfico, las reservas no dejaron de crecer.

Eso mismo ocurrió en 1996, antes de montar el control de cambios las reservas disminuyeron, y luego se recuperaron para caer de nuevo. El gobierno en medio de profundas críticas suspendió el control y las reservas comenzaron a recuperarse. Mostrando de manera definitiva lo inútil que es un control de cambios.

Hay otro elemento que preocupa, y es qué ocurriría con el precio, veamos. En 1989, cuando se supendió el control de cambios las reservas se ubicaron en niveles superiores a los que se obtuvieron con la medida.

Observen que el momento de mayor precio fue el último día del control de cambios, desde ahí se cayó y no volvió a ese mismo nivel sino hasta casi un año después de haberlo suspendido.

Algo parecido ocurrió en 1996, les mostramos lo que les infomo en el gráfico siguiente. La caída es apoteósica, pero lo más importante es que no recuperó el precio de salida sino hasta casi dos años. El gráfico llega hasta diciembre del 96 y no había alcanzado a 475 Bs/$, cuando lo soltaron en 500Bs/$.

Estos cuatro gráficos nos pueden ayudar a entender que, lo que en realidad ocurre es que, las reservas se recuperan y el tipo de cambio cae. Incluso podemos aclarar que el precio se formaría por debajo del mercado negro, porque eso es lo que siempre ha ocurrido, y lo más natural en un mercado es que sea libre y que su precio oscile. Entonces, no hay problema con el nivel actual de las reservas, que incluso es mayor al que hubo en el 89 y en el 96. Como afirmamos en un artículo anterior las reservas no hacen falta ni para dolarizar, entonces no hay que hacerle caso a quien no sabe de temas monetarios.

Ahora vamos al control actual. Se estableció en 2003, en medio del paro petrolero. Y si se fijan, contrario a los dos anteriores, el nivel de las reservas no estaba bajando, estaba subiendo y siguió haciéndolo acentuando la recuperación de las reservas. De hecho, se prometió que el control se iba a suspender tan pronto como las reservas alcanzaran el nivel de $ 18.000 millones, el cual se alcanzó en octubre del mismo 2003.

Sin embargo si usan los datos de reservas que ofrece el BCV, pareciera que no ocurre lo mismo que en los controles anteriores. Esto es debido a que, desde el 2006, registran el oro a precio de mercado y eso es lo que provoca esa distorsión.

El siguiente gráfico tiene las reservas líquidas, por lo que no incluye el oro. Las reservas se han caído de manera muy importante. Hoy se encuentran en $ 9.700 millones, muy por debajo del nivel que tenían cuando se estableció el control. Sin embargo, si el gobierno y el banco central deciden liberarlo, no lo harían al tipo de cambio controlado, lo deberían hacer al precio que normalmente se cotiza en la paginita que a nadie le gusta, pero que a muchos entretiene. Desde ahí, el precio sólo puede bajar y resulta que, el piso está tan abajo como en cualquiera de las dos ocasiones anteriores.

Los precios están en niveles tan elevados que eso es lo que atraería la inversión extranjera y esa misma inversión es lo que provocaría una reducción importante en los precios, incluyendo el mismo tipo de cambio, mientras que, la entrada de divisas para invertir es la que ayudaría a la recuperación de las reservas.

Pero el control de cambios no puede suspenderse solo y mantener todo lo demás controlado, la liberalización del mercado cambiario tiene que complementarse con reformas fiscales (tratar de disminiuir el déficit público). Eso es absolutamente necesario y su implantación puede hacerse por un incremento de la recaudación o una reducción de los gastos, incluso las dos cosas al mismo tiempo. Pero, resulta más fácil estimar una subida en la tasa de impuestos. Por ejemplo si usted recauda con la actual tasa Bs. 1000 y la eleva en 20%, usted cree que puede recaudar 1200. Sin embargo eso no es cierto, si lo eleva, puede ocasionar que algunas personas decidan salirse de la producción o incluso tratar de embaucar al impuesto para no pagar la nueva tasa y su recaudación será menor.

Si bajan la tasa de impuestos, hay una elevada probabilidad de recaudar más, porque eso estimularía la entrada de nuevas empresas y significaría más actividad, lo que contribuiría a recaudar mayores tributos, sin la necesidad de subir la tasa de impuestos. Eso es más difícil de estimar, por eso casi nadie lo propone, porque todos quieren tener una solución rápida que parece ser efectiva. Sin embargo, eso no necesariamente es cierto. Los países que han optado por una reducción de las tasas de impuestos han logrado mejorar de manera importante la recaudación. Un ejemplo importante es Chile, que disminuyó sus tasas de impuestos en tiempos previos a la democracia y eso elevó sus niveles de recaudación, entre otras, porque se incrementó el número de empresas y el nivel de la actividad. Pero insisto, eso no es fácil de estimar y se cree que hay que resolver el problema del gobierno, y entonces, nadie se preocupa por los contribuyentes, muy a pesar de que estos son los que mantienen a los gobernantes y a los ministros del gabinete.