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¿Se impedirán las presidenciales del 20M18? | Por Agustín Blanco Muñoz

08/04/2018 2:25 PM

Agustín Blanco Muñoz

Historiador venezolano. Dedicado durante décadas al estudio de la historia violenta de Venezuela, ejerce la docencia en la UCV, coordina el Centro de Estudios de Historia Actual y la Cátedra Pío Tamayo de la UCV

Los actores del momento no parecen comprender el cuadro político actual de este expaís

El cuadro político de este ex país hoy no parece del todo comprendido por mucho de los actores del momento. Da la impresión que las emociones y deseos obstaculizan esa posibilidad y cada vez parece más difícil aceptar la realidad.

Se produce como expresión de una comunidad que está viviendo algo que por ningún aspecto llegó a suponer como posibilidad: que la escasez, las hambrunas, los altos precios, que habían hecho acto de presencia en otros períodos de nuestro proceso social, se presentarían ahora con inmensa fuerza y tenazas destructivas.

Los niveles de hiperinflación que padecemos es algo que no llegó a pasar ni por las mentes más lúcidas y avisadas de quienes manejaban el instrumento de la teoría y la práctica económico-social y política. Y esta situación opera en la actualidad como motor de angustias y desesperación que se alimenta en cualquiera de las facetas del diario acontecer que nos coloca indefectiblemente frente al niño o el anciano muriendo de hambre o por falta de atención hospitalaria.

Estamos ante un tiempo tomado por la mengua en todos los aspectos

Estamos ante un tiempo tomado por la mengua en todos los aspectos. Es la miserable imposición de la sobrevivencia en nombre de una tal revolución cuyo signo a este día es la muerte. La continuación de la tragedia revolucionario-socialista que no ha mostrado en la práctica sus postulados de “creación de un mundo mejor”.

¿Pero cómo llegó este ex país a esta terrible condición de caos-desastre-perversión? ¿Cómo arribamos a este estadio de creciente destrucción que asume la condición de criminal?

No es verdad que estamos ante un malestar económico, político, social, militar y ético-moral que sólo alcanza estas dos décadas trágicas. Este ex país, como la América toda, por no hablar de “el mundo del salvajismo o de la civilización”, es víctima de la desigualdad que ha marcado y determinado el nivel de la condición humano-espiritual y social de los hombres como actores de la historia.

Nuestras grietas sociales arrancan desde el proceso invasor

En el caso venezolano es innegable que nuestras grietas sociales arrancan por lo menos desde el proceso invasor que establece hace cinco siglos el camino de la destrucción como válido para la creación y superación de los males.

Pero se oculta desde entonces las verdaderas intenciones de quienes se presentan como salvadores. De la destrucción colombina a la chavista no hay diferencia de esencia-propósito. La idea es destruirlo todo para crear un nuevo sistema.

El primero consigue implantar la desigualdad como forma de vida. Y cinco siglos después una revolución bolivariana del siglo XXI le da continuidad a la destrucción desigualdad en nombre de la búsqueda de una igualdad que sólo existe en lo que hasta hoy se entiende como la utopía comunista.

Hasta el presente decir socialismo no marca diferencias con el sistema capitalista

Una utopía cuyo tránsito ha encontrado en los proyectos llamados y tenidos como socialistas su mayor y más claro enemigo. Porque hasta el presente, decir socialismo no significa diferencia alguna de fondo con el sistema capitalista.

En este sentido, se impone estudiar y evaluar el acontecer actual en términos de proceso. Indispensable considerar que la desigualdad-dominación-despotismo ha levantado la voz y su acción cuantas veces ha hecho falta para favorecer y mantener los mismos poderes.

Estamos en presencia del más acabado proceso de destrucción que ha habido en nustra historia

Y lo grave e inédito es que estamos ante el proceso más acabado que ha habido en nuestro proceso social de toma y destrucción de lo existente para imponer un nuevo sistema con miras a establecer otra forma de vida y producción.

Y ante este enorme reto ¿ha sido posible distinguir un plano opositor, una política de otro contenido y proyección? Frente a un proyecto de destrucción, de considerable sustento y elaboración, se levantan quienes reclaman la forma de dominación que se recubre e identifica con las llamadas banderas democráticas.

La lucha parece establecerse entre socialismo democrático contra democracia auténtica o “tradicional-originaria”. Esto quiere decir que no existe un proyecto opositor que signifique ruptura con lo establecido como poder hoy en este ex país.

Las llamadas oposiciones funcionan como complementos de las fuerzas dominantes

En consecuencia, lo que se tiene en la publicidad como fuerzas opositoras u oposiciones son simples complementos o auxiliares de las fuerzas dominantes. Porque quien no se opone a lo esencial, al centro del poder y su ejercicio, forma parte de los atributos o complementos de un proyecto de sometimiento.

A este respecto es necesario ver que en el fondo los sometidos están dignamente representados por quienes carecen de un proyecto que se aparte de la dominación existente y sólo aspiran, en consecuencia, obtener beneficios y para esto es suficiente los servicios prestados o por prestar.

En este sentido, la respuesta a la cuestión planteada es muy clara: las elecciones presidenciales y demás del 20M se realizarán con la firme ayuda de las oposiciones, unas como participantes directas y otras como abstencionistas. En principio no hay elementos para pensar en la puesta en práctica de un mecanismo de fuerza para impedir o crear un clima contrario a la realización de estos comicios.

En el año 16 se decretó la salida de Maduro pero en agto-16 se anuncia la participación en las elecciones por él convocadas

Y si llegara a presentarse algún aviso en esa dirección no habría que tenerlo como algo que apunte a lo veraz. En el año 16 se decreta la salida de Maduro por abandono del cargo, por colombiano, por referendo, por presión de calle y, finalmente se dijo que sería impedida la elección de la Asamblea Nacional Constituyente y nada de esto ocurrió. Al contrario horas después de electa la ANC, el 02Ag.-16, Ramos Allup anunciaba la participación de su organización en las elecciones de gobernadores, alcaldes y presidenciales.

El periplo de las condiciones y el diálogo

Y este mismo personaje fue la primera voz en anunciar que las oposiciones ganarían todas las gobernaciones el 15Oct.-16. Pero el triunfo gubernamental fue aplastante. Y es entonces cuando caen en cuenta de que “no hay condiciones para el acto electoral”. Ignoraron o no llegaron a entender la evidencia y alcance del poder electoral del Partido Clap-Carnet de la Patria que desde sus inicios denunció la CPTamayo. Esto fue algo que se soslayó y subestimó.

Por ello se inicia el periplo por las condiciones. El gobierno los convoca al diálogo dominicano y le da las condiciones exigidas en el entendido de que no tiene nada que perder. Pero luego de aceptado el ofrecimiento se rechaza porque estas oposiciones se acogen a la promesa de ayuda exterior, que viene a reforzar la debilidad interna tantas veces reconocida por Julio Borges y muchos otros dirigentes de la ex-MUD: “nosotros solos no podemos”. De modo que hoy todo depende del exterior o de la posibilidad de un golpe militar o la combinación de los dos elementos.

El 21M-18 la violencia oficial-estatal estará en su mayor despliegue

Se olvida en este caso lo que es el carácter de la llamada revolución bolivariana que cuenta con un gobierno militar-policial-narco-delincuencial-civil. Los militares hoy no son un simple mando al servicio de los factores de poder. Forman parte esencial del mismo. Por ello, enfrentar el “proceso revolucionario” significa encarar el poder de fuego de los militares y sus aliados milicianos nacionales y extranjeros, colectivos y fuerzas violentas exteriores aliadas.

Por esto, no sólo está garantizado el acto electoral del 20M-18 sino que el 21M-18 la violencia oficial-estatal se verá en su mayor despliegue dispuesta a toda utilización de “gas del bueno” que recomendaba Chávez y a disparar a herir o matar cuanto haga falta para defender la revolución.

Los escenarios de la sublevación o insurrección popular no tienen en este momento mayor asidero. El golpe cívico-militar contra el orden de cosas instaurado o la invasión norteamericano-europea carece hoy de piso y posibilidades de concreción porque este ex país registra ahora su suerte amarrada al actual proceso de confrontación mundial. Sin dejar de formar parte de las neo-colonias yanquis en petróleo, arco minero e intercambio comercial es presa de China, Rusia e Irán. Y no se ve como las potencias que ayer supuestamente abrazaron el socialismo, y que hoy aprovechan al máximo este ex país, permitirán su completo hundimiento.

Y entonces ¿hacia dónde nos conducirá esta historia?

La pregunta entonces es terminante: ¿Pero hacia dónde conduce esta historia? Por lo pronto las mayorías tienen como única posibilidad de sobrevivir la bolsa Clap-Carnets de la Patria y el PSUV. Se aplica hoy aquí el mismo dilema criminal de los invasores de 1492, cuando armados de espada y cruz instaban a los originarios a hacerse cristianos o a morir. Hoy se le dice al más necesitado, hazte socialista (PSUV-Partido Clap-Carnet de la Patria) o resígnate a morir de hambre!

¿Y qué hay más allá? ¿Hasta cuando se podrá aguantar esta situación? Mientras las mayorías nacionales estén bajo el mando de las fuerzas gubernamentales del oficialismo y las oposiciones de la entrega y la colaboración, mientras no surjan fuerzas que confronten a fondo a los opresores, con miras a impulsar las mayorías a la condición de agentes de su propia historia, esta sociedad seguirá bajo la égida del oprobio.

Indispensable la existencia de un MdeM organizado y consciente

Indispensable entonces una mentalidad que permita actuar en otra dirección, con otra concepción de la historia. Será este momento de la unión de los pisoteados en un Movimiento de Movimiento, en una unidad de fuerzas de estructura y dirección vertical, en lucha plena contra la desigualdad y creciendo día a día en la empresa de construir una sociedad de hermanos que se aparte del círculo de opresores para la vida y oprimidos para la muerte.