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Teoría de los Juegos Finitos vs. Juegos Infinitos: una visión política para Venezuela | Por José Guillermo Ríos

El régimen chavista juega con la Nación un juego infinito. 16/09/2017 7:45 AM

José Guillermo Ríos Hernández

Economista. Consultor de Sistemas por más de 18 años en el área de finanzas en Venezuela, Latinoamérica y Reino Unido, trader de acciones y apasionado de la lectura. En twitter es @JoseRios3

En la teoría de los juegos podemos encontrar dos tipos de juegos, uno que podríamos llamar finito y otro tipo de juego que se llama infinito. El juego finito es jugado con el propósito de ganar y el juego infinito es jugado con el propósito de seguir jugando.

Si un juego Finito es ganado definitivamente por algún jugador este juego se termina. Sabemos que el juego se termina porque todos los participantes acuerdan que hay un ganador entre ellos, así que no hay otra condición más que el acuerdo entre los jugadores para que el juego se termine. Pudiera parecer que es necesario el acuerdo de los espectadores o del arbitró para determinar el ganador pero es simplemente el acuerdo entre los jugadores, y si estos no están de acuerdo el juego no concluye, aun y cuando estos sean sacados del campo y se les impida jugar, los jugadores no considerarán el juego concluido porque no se ha satisfecho el propósito principal del juego que es hallar un ganador. El caso contrario es improbable, si los jugadores están de acuerdo en que hay un ganador pero los espectadores y el arbitró no, los jugadores no volverán al campo de juego porque para ellos el propósito principal del juego se ha alcanzado, por lo tanto el juego ha terminado. No hay jugadores en el campo luego del out 27 en el beisbol o luego del minuto 90 en el futbol.

También para los juegos finitos es crucial entonces tener un final pero también un preciso momento de inicio, es así entonces que podemos decir que para los juegos finitos hay limitaciones de tiempo, se sabe cuándo comienzan y cuando terminan específicamente y estas reglas de tiempo son conocidas y acordadas por los jugadores. El espacio es también conocido por los jugadores, ninguna jugada es aceptada fuera de los límites del campo establecido para el juego y de igual manera los jugadores están conscientes y de acuerdo con las limitaciones espaciales para jugar.

Existe también para los juegos finitos limitaciones acerca del número de jugadores, puede ser individual o en equipos, pero en todo caso para cada juego el número de jugadores es conocido y acordado, solo un jugador o equipo, compuesto por un número determinado de jugadores pueden jugar en determinado momento. También existe el caso de que ningún juego pude ser jugado por un solo jugador o equipo, no imaginamos un juego entre el Barca y el Real Madrid donde solo salga a la cancha el Barca o viceversa. En todos los casos debe haber un oponente. Pero no todos los que quieren jugar pueden jugar a favor o en contra en un determinado juego, razón por la cual existe una limitación numérica para jugar y una licencia expedida por una autoridad para ser apto a jugar, esto refuerza el hecho de que para un juego finito debe haber una fecha, un lugar y licencia para jugar y estas son externamente definidas para el juego.

Solo una persona o equipo puede ganar un juego finito pero los otros participantes o equipos pueden ser renqueados al concluir el juego. Solo puede haber un presidente de una corporación por ejemplo o presidente de un país, pero aquellos quienes compitieron y no obtuvieron la victoria pueden pasar a ser vice-presidentes de corporación o líder de una fuerza de oposición política al presidente electo.

En la vida hay muchos juegos para los cuales estamos dispuestos a jugar y no necesariamente para ganar sino para alcanzar el más alto ranking posible.

En contraste en los juegos infinitos los jugadores no pueden decir cuando el juego comienza y la verdad tampoco importa, no hay límites de tiempo para este tipo de juego, de hecho el único propósito de los jugadores para jugar un juego infinito es impedir que el juego termine y mantener a todos los jugadores jugando. No hay limitaciones con respecto al número de jugadores, de hecho no se requiere licencia alguna para jugar y en muchos casos no se sabe el número exacto de jugadores, puesto que algunos serán conocidos y otros desconocidos, un ejemplo de un juego infinito podría ser la guerra fría entre EEUU y la antigua URSS, pero no hay duda que jugadores entraban y salían del juego y en otros casos jugadores desconocidos participaron a favor de un lado u otro sin que todos los participantes supieran.

Mientras los juegos finitos son definidos externamente (sus reglas son impuestas por un ente exterior), en los juegos infinitos las reglas no están escritas o definidas, es más tampoco acordadas entre los jugadores puesto que se participa para mantener el juego andando.

El tiempo de un juego infinito no es tiempo universalmente conocido, el tiempo lo crea el juego mismo y debido a que cada juego infinito elimina las barreras o reglas, dicho juego entonces está abierto para los jugadores a un nuevo horizonte temporal.

En resumen podemos decir que en un juego Finito las reglas son conocidas, está abierto para un número determinado de jugadores, el juego, se desarrolla dentro de un tiempo específico y los jugadores acuerdan un ganador (propósito del juego) de acuerdo a las reglas. En contraste el juego infinito no tiene reglas definidas, no hay un número de jugadores definidos o conocidos, de hecho muchos jugadores son desconocidos y no hay un tiempo definido, el propósito del juego es mantener el juego andando y prevenir que el mismo acabe.

En un juego finito los jugadores juegan para ganar, en un juego infinito los jugadores juegan para mantener el juego y prevenir que este llegue a su fin, pero más interesante aun es lo siguiente: “Juegos Finitos (elecciones por ejemplo) pueden ser jugados dentro de un juego infinito, pero un juego infinito NO puede ser jugado dentro de un juego finito”.

Jugadores infinitos relacionan sus pérdidas y ganancias en cualquier juego finito que jueguen dentro del gran juego infinito como meros momentos in aras de mantenerse jugando, lo cual es el objeto final. Es así que un jugador infinito se encontrará en algún momento atrás y otras adelante, pero él entiende estos “resultados” como temporales y parte de lo que puede ganar o perder para mantenerse jugado y más importante mantener el juego andando, lo cual es el propósito.

Ahora ¿Qué tiene que ver la teoría de los juegos en cuanto a juegos Finitos e Infinitos con respecto a Venezuela? Bien aquí es en donde la teoría de los juegos nos explica el comportamiento de los jugadores.

Espero que a este punto el lector haya hecho un símil con nuestra querida Venezuela y para facilitar esto diré lo siguiente: en un juego finito se gana cuando hay acuerdo entre los jugadores, ¿cierto? El candidato con mayor número de votos gana la contienda, los demás candidatos reconocen y el juego termina, en un juego infinito se gana solo cuando un contendor hace capitular al otro, es decir, cuando merma su voluntad de seguir jugando o cuando a este jugador se le agotan los recursos para seguir jugando, solo así se gana un juego infinito, pero cuidado porque recuerden que hay jugadores que no conocemos o vemos que también juegan.

A este punto me atrevo a decir lo siguiente y basado en el libro de James P. Carse “Finite and Infinte Games, A Vision of Life as Play and Posibbility”. El régimen hará elecciones cuando quiera y le convenga hacer elecciones, la previsible derrota, según encuestas, en las elecciones de gobernadores y alcaldes, serán momentos dentro del gran esquema de cosas que es el juego infinito de mantenerse en el poder y hacer que los oponentes sigan jugando. A nosotros los ciudadanos nos toca hacer que el régimen pierda la voluntad de jugar o agote sus recursos para mantenerse en el juego, por eso son importantes las sanciones de entes multilaterales y países, eso entorpece la obtención de recursos y si debilita al régimen, a la vez que facilita que muchos de sus jugadores abandonen sus filas (pierdan la voluntad de jugar), caso de la Fiscal Luisa Ortega Díaz, El llamado “Pollo” Carvajal, solo por citar dos ejemplos a quienes más de cien días de protesta continua los hizo salirse del juego infinito del régimen, y a este punto no importa su filiación, porque su salida obligó al régimen a cometer errores que si somos inteligentes podemos capitalizar aun.

En cuanto a las elecciones opino que no importan. Sí, así como lo leyó. Y no importan porque así ganemos 23, 25, 30, 100 gobernaciones si fuera el caso, el régimen en su afán de mantenerse en el poder (juego infinito) puede cambiar las reglas a su antojo, para eso está instaurada la ANC, de hecho nosotros ganamos una Asamblea Nacional con mayoría calificada, ¿Dónde está ahora? ¿Qué pasó con ella? Creo que ya me entienden, incluso si no están de acuerdo, ¿verdad? Entiendo la necesidad de los partidos agrupados en la MUD para participar y así ver el ranking general y reacomodar sus áreas de influencia dentro de la MUD, además de conseguir el financiamiento de las gobernaciones y alcaldías para sus respectivas organizaciones, pero más allá de eso y de imprimir una victoria “moral” a las filas de la oposición, necesaria por demás, no creo que se logre mayor cosa.

Esto porque dentro de una contienda de este tipo existe algo que se llaman valores e intereses. Los valores representan el por qué hacemos lo que hacemos, por qué queremos el final de este régimen y por qué solo nos garantiza muerte, penurias, pobreza y pérdida de libertad, en cambio el porqué de miles de venezolanos durante más de 100 días de protesta se debió a un objetivo mayor a una causa más grande que cualquiera de nosotros, la Libertad y la Democracia, es por ello que muchos sentimos una traición de parte de la MUD porque nuestro objetivo era más grande, más sublime y más hermoso que unas simples elecciones. En cambio cuando se toman decisiones basados en los intereses se entiende la conducta de varios personajes políticos, no actúan desde los valores y ser consistentes, no actúan desde los intereses y al hacerlo llevan agua al molino del nefasto juego infinito del régimen y lo peor es que como justificación usan esta frase: “los que no votan le hacen el JUEGO al gobierno” y aquí quiero ser bien enfático, votar o no votar es un acto personal, pero basado en la teoría de los juegos que acabo de describir, seguir jugando solo sirve al juego infinito que quiere mantener el régimen.

Y aquí viene entonces esa famosa pregunta: ¿Y tú que propones? Bien, propongo lo que hace 17 años propuso un grupo en la Plaza Altamira, propongo lo que un grupo de petrolero propuso hace 16 años, propongo lo que proponen los jóvenes de la resistencia y finalmente propongo lo que usted sabe pero se niega a aceptar al querer tomar la píldora roja que le da la MUD de creer que se puede ganar un juego infinito con un juego finito llamado elecciones, lamentablemente eso no existe mi querido lector y no me crea a mí, lea a James P. Carse y su libro “Finite and Infinite Games” y véalo de primera mano.

Espero haber ayudado un poco o al menos aclarar qué tipo de juego estamos jugando de verdad, eso es el primer paso para ganar el juego y la libertad de nuevo para nuestra querida Venezuela.