Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

Un presidente "Electo" deslegitimado | Por Víctor Bolívar

"De toda la oposición depende que Maduro, ya deslegitimado en su ejercicio, también lo sea ahora en su origen" (Foto: Cristian Hernández @FortuneCris) 13/02/2018 10:30 AM

Victor Bolívar

Víctor Bolívar es abogado y profesor universitario de dilatada trayectoria. Fue presidente de Acción Democrática. En twitter es @vabolivar

Dicho de la manera mas simple, el 22 de abril podríamos tener como presidente “electo” a Nicolás Maduro. No hay que devanarse los sesos para entender que esa mal llamada elección sería el producto  de una colosal farsa que solo tendría como parangón las efectuadas para la conformación de la “anc”. Esa aventura electoral, con seguridad, bien pudiera tener una especial connotación en el inevitable desenlace que esperamos la gran mayoría de los venezolanos.

Sería un exabrupto que a un presidente electo en un proceso verdaderamente democrático y enmarcado en nuestra constitución y las leyes, se le atribuyera una deslegitimación de origen, pero no lo sería si ese presidente en el desempeño de su cargo cometiese el despropósito de gobernar de espaldas a los postulados democráticos y por el medio de la calle se hiciese de todos los poderes para entronizarse en el cargo y encarnara la peor tragedia que pueda vivir país alguno. Sería un presidente deslegitimado en su ejercicio. Ese es el caso de Maduro.

Sobre esta deslegitimación se había dicho mucho con pocos resultados. El hecho de que fue un presidente electo en un proceso electoral, que para ellos se hizo cumpliendo los cánones democráticos, siempre le quitó peso a la propuesta de la deslegitimación en el ejercicio . Solo después de una larga penuria vivida por los venezolanos comenzamos a ver recientemente que la comunidad y organismos internacionales están tomando decisiones y asumiendo posiciones importantes. La OEA y su Secretario General Almagro, el Grupo de Lima, Estados Unidos y Canadá, la Comunidad Europea, la Corte Penal Internacional, entre otros, se han constituido en factores relevantes que indican esa deslegitimación de Maduro en la presidencia de Venezuela.

Este hecho se ha convertido en el principal dolor de cabeza del régimen y - como otros - lo ha obligado a tomar la decisión de acelerar la elección presidencial. El objetivo es claro, necesita desesperadamente la vuelta canela de una nueva legitimación de origen que le permita dejar sin efecto a la deslegitimación de ejercicio y lavarse la cara ante el mundo.

De toda la oposición depende que Maduro, ya deslegitimado en su ejercicio, también lo sea ahora en su origen. La condena internacional a la fraudulenta ANC, en la que no validamos su elección, va a reproducirse ante esta nueva farsa electoral. Hay que dejarlo haciendo rounds de sombra. Maduro sería un presidente “electo” deslegitimado en su origen que - de pretender quedarse en el poder - justificaría cualquier medio para salir de él definitivamente.

¡No lo legitimes el 22 de abril por seis años mas!