Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

Venezuela: La lucha actual no es para volver al pasado | Por Santiago Guevara

10/10/2017 1:44 PM

Santiago Guevara

Santiago José Guevara García es economista, profesor jubilado de la Universidad de Carabobo. Preso de conciencia del régimen chavista,ilegalmente procesado por "traición a la patria" en tribunales militares ilegítimos

Díganme con el corazón en la mano: ¿en verdad aprendimos del pasado?, ¿tenemos, hoy, bien claras las opciones de futuro?

No es fácil comprender el modo en que el tiempo se muestra en cada uno de nosotros y en realidades más amplias. Somos pasado, presente y futuro al mismo tiempo: siempre estamos en el presente; pero, en él disponemos del aprendizaje del pasado y aspiramos uno u otro futuro; generalmente varios, a distintos plazos interrelacionados.

Pues, sí: del pasado, el aprendizaje; del futuro, las opciones abiertas hoy y, en ese hoy, la posibilidad de actuar. Pasa en lo personal y pasa en la política, por ejemplo. Es la esfera que nos interesa en este artículo.

En la política venezolana actual, el pasado, el presente y el futuro están ahí, hoy, actuando. ¿Ha habido aprendizaje? ¿Hemos avizorado nuestros futuros posibles? Y, finalmente, ¿hemos definido nuestras posibilidades mejores?

Díganme con el corazón en la mano: ¿en verdad aprendimos del pasado?, ¿tenemos, hoy, bien claras las opciones de futuro? y ¿estamos haciendo hoy lo que nos permite nuestro aprendizaje para enfrentar la construcción de un mejor futuro? Estoy convencido de que no. Pero, tómenlo solo como un criterio de prospectivista; el cual, ojalá, pueda ser desmentido por los hechos.

Pregunto: si el pasado previo a 1.998 fue tan bueno, como algunos dicen, ¿por qué llegamos a Chávez y sus dañinos aliados de todo tipo? Estoy convencido de que ese pasado –con sus innegables avances y logros- fue mediocre; al menos, desde 1.969. Siendo así, ¿por qué está presente en algunas opciones políticas a la vista? Vuelvo a preguntar: ¿somos inteligentes si, conocidos ese pasado y el terrible presente que llegó por sus omisiones y debilidades, aceptamos que la lucha actual es para volver a él? Pues, sí, para muchos, la lucha actual es para volver al pasado.

¿Es que acaso el modo de actuación de nuestros políticos no sigue siendo corporativista (de “cogollos”), rentista (renuentes a lo productivo) y prebendario (el poder para el beneficio propio, más que para las realizaciones colectivas)? ¿O no es cierto que la gente sigue pensando más en el líder (tradicional o carismático) que en el liderazgo y el reto de la creación institucional?

Pregunto: ¿No hay más futuro para los venezolanos que reproducir el pasado? ¿No tenemos disponibles más opciones? Con mayor fuerza aún: ¿podemos sentirnos contentos, estando como estamos, a doscientos años de nuestra independencia y más de cien de explotación petrolera? ¿No hay una evidente muestra de fracaso nacional?

¿Y, honestamente, podemos afirmar que se debe solo a Chávez y su perverso proyecto? Puedo decir, con propiedad, que no. Será tema de otro artículo. ¿Vamos a poner nuestro futuro en manos de quienes no supieron resolver el generoso pasado? Pues, si ésa fuere la decisión, a mí no me parece razonable, ni favorable.

¿Qué hacer, entonces? La Prospectiva, como laSantiago Guevara es un preso de conciencia de la tiranía castrochavista. Semanalmente, La Cabilla publica sus artículos escritos en libertad, como recordatorio de su palabra y pensamiento, únicos elementos usados en su contra por el régimen para mantenerlo entre rejas practicamos, nos puede dar una respuesta. En reciente ejercicio, que podríamos describir más adelante, llegamos a una definición –no la única posible- de los tres escenarios que avizoramos para la Venezuela de los próximos tiempos: el Escenario Pesimista, “Venezuela en el Abismo”, el Escenario Tendencial, “Mantenimiento Inteligente del Sistema” y el Escenario Optimista, “Proceso a la Democracia y el Mercado”.

¿Tendremos la suficiente inteligencia para montarnos sobre el Escenario Optimista? ¿Ganarán las fuerzas inerciales? ¿O Venezuela perdió el carril del futuro y se hunde en un oprobioso y vergonzoso retroceso? Mis sufridos compatriotas: la respuesta la tenemos los venezolanos en nuestras mentes y voluntades. La lucha actual no puede ser para volver al pasado.