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Entrevista Cabilla a Erik Del Búfalo “Ya estamos obligados a ir de la oposición a la insurgencia”

Erik del Búfalo, sin mitos ni cavernas. (Foto Vladimir Ortega) 29/07/2017 1:08 PM

Equipo La Cabilla

Erik del Búfalo es una especie de Aristóteles con Twitter y Whatsapp. Desde su timeline, especie de Ágora del pensamiento tenaz sobre la política, ha convertido el peri-pathos en peri-tuits. Ciento cuarenta caracteres le son suficientes para romper argumentaciones falaces, para quebrar matrices de opinión totalitarias, para rebatir el “¿y tu qué propones?” o condenar al averno virtual a la fraseología seudo opositora que impone el “debes sumar, no restar”. 

Sus seguidores en la red social terminamos siendo alumnos, por la fuerza de los hechos. Leer sus posturas des-ilusionistas, como el mismo las supone, es caer en la tentación de pensar distinto en un país dividido en bandos que imponen, cada cual a su manera, el pensamiento único aceptable. Del Búfalo ha convertido las redes en su Liceo virtual.

Se lee, se aprende y se despierta. O se indigna, pues hay alumnos rebeldes. Esos son los que quizás sin saberlo ni quererlo, le han dado más fuerza a sus clases y posturas, pues es con el insulto donde se ve la dimensión del pensamiento. Los argumentos ad hominem, los diagnósticos al voleo de enfermedades mentales, las acusaciones sobre aspiraciones frustradas, sobre divagaciones asalariadas o a destajo del G2 cubano, son las más usuales maledicencias en su contra, desde el anonimato mayormente.

Eso da cuenta del temor al pensamiento de alguien que invita a pensar, desde su arroba certificada, en el país que nos espera a la vuelta de la esquina con la imposición de la Constituyente espuria, como el mismo la cataloga. De ese país que nos espera, vale la pena consultar al des-ilusionismo real, íntegro al cual nos acostumbra

Erik, ¿Por qué no fue posible para la MUD, a pesar de la agenda de calle y la realización del plebiscito, detener la propuesta de Constituyente?
No fue posible para la MUD (suponiendo que no haya sido posible y no que no haya querido) porque no cumplió justamente con el mandato claro y diáfano que estaba en las preguntas del plebiscito. En vez de formar inmediatamente un gobierno de transición, buscó el subterfugio de un pacto de gobernabilidad que no estaba vinculado directamente en las preguntas del plebiscito. Hubo un esfuerzo manifiesto de enfriar la calle, por un lado, y de no cumplir con el mandato popular del 16 de julio. Evidentemente allí estaba sentenciada un poco la situación que estamos viviendo hoy, a pocas horas de la espuria Asamblea Nacional Constituyente

¿Qué es para usted esa “Asamblea Nacional Constituyente”  planteada por el régimen chavista?
La espuria constituyente de Maduro tiene dos lecturas. En primer lugar puede leerse como el intento de consumar un golpe de estado y eliminar todos los poderes públicos adversos al régimen. Pero mirando un poco más allá, también se dibuja y se esboza un proyecto totalitario que está en el origen mismo del chavismo. Entonces creo que esta constituyente tiene dos funciones: una, un cambio de mandos dentro del chavismo, pasar de los cuadros de Maduro a los de Diosdado, anular la AN y la fiscalía y otras instituciones que posiblemente puedan rebelarse contra el madurismo. Es un cambio de cuadros internos, pero también la radicalización del proceso chavista hacia un estado totalitario, manifiesto y claro.

Visto de esa manera  ¿Qué debe pasar a partir del domingo con el régimen y con el liderazgo MUD?
Mira, yo pienso que a veces el mal se vuelve instrumento del bien. Creo que al imponer el chavismo esta solución está buscando el todo o nada, y por un lado es bueno que suceda eso, porque así salimos de todo el chavismo de una sola vez.  ¿Qué quiere decir esto? Que la constituyente, esa falsa constituyente, aunque tenga un éxito al cortísimo plazo en disolver los otros poderes e imponer a otros sectores del chavismo, a lo largo está condenada. Y eso va a traer dos cosas: la muerte de la MUD y el cambio de la lucha, porque vamos a pasar de una resistencia de madera a una resistencia de hierro. Eso va a ser el fin de todos estos años oscuros del chavismo. Es eso o…un destino que ni siquiera quisiera pensar.
 

¿Y qué pasará con los ciudadanos venezolanos, el común de la gente, a partir de este domingo y qué deberíamos hacer?
Bueno, a partir del lunes, de domingo al lunes, ya habiendo cambiado absolutamente el escenario, ya dejamos de ser opositores. Ya no van a haber opositores en Venezuela, va a haber un pueblo en resistencia. Así dicho, ya no cabría la distinción entre oposición y resistencia, ya todo ciudadano en tanto que va a ser una victima directa inmediata de un proyecto totalitario, está obligado por su propia vida, por su propia libertad, a insurgir, no a oponerse contra este régimen nefasto.

¿Qué esperar de la comunidad internacional ante el caso Venezuela, vistas las últimas declaraciones y acciones de EEUU, OEA, etc?
La comunidad internacional son muchas cosas, pienso que desde el punto de vista burocrático, es decir de las instituciones internacionales como la OEA o la ONU podemos esperar algunos pronunciamientos. Pero lo decisivo va a estar en el juego geopolítico entre Rusia y EEUU esencialmente, aunque China también cuenta, pero sobre todo entre Rusia y EEUU. Creo que EEUU va a tratar de radicalizar su posición, endurecerla lo más que pueda, tal vez incluso condene a PDVSA como una industria criminal. Lo que me preocupa es que hay mucho lobby no solamente externo de Rusia y China para que eso no ocurra sino también, como se ha filtrado estos días, lobbys de supuestos opositores, de tenedores de bonos o intereses vinculados a eso, que están tratando de impedir que esas sanciones ocurran. Pero en una situación tan desesperada como la que vamos a tener a partir del próximo domingo, creo que eso tendrá poco apoyo dentro de la población.

De más está decir, que el efecto de las palabras del profesor Del Búfalo es demoledor. Una especie de iluminación y desasosiego, de confianza e intranquilidad, pero no de miedo o esperanza ciega. Hay una especie de certeza, de convencimiento que remata con una sentencia final, ahondando en su idea del mal como instrumento del bien.

“Volviendo a esta idea de que a veces el mal es instrumento del bien, creo que ya esta ilusión constitucionalista y esta ilusión que algunos todavía tienen de que en Venezuela hay leyes y constitución, va a desaparecer y eso va a abrirnos a un nuevo escenario, quizás más violento pero a la vez mucho más sincero de lo que ocurre. Y eso creo que si va a modificar no solamente las actitudes sino los modos con los cuales se resiste a la tiranía chavista.”

Fin de la cita. Y fin de la clase, por hoy.