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#EntrevistaCabilla con Daniel Lahoud: “Aquí se le tiene miedo a la Libertad”

Daniel Lahoud, profesor de la UCAB y articulista de La Cabilla 28/02/2018 12:27 PM

Equipo Cabilla

El Equipo Cabilla realiza trabajos especiales, de investigación y análisis.

El profesor Daniel Lahoud ha convertido su pensamiento, expresado en sus clases, libros y artículos, en un verdadero apostolado en pro de las libertades económicas, pero también de la Libertad como concepto. Ha sido capaz de explicarnos que detrás de muchos que se suponen liberales, no se esconden sino tiranos y farsantes. Ha logrado demostrar que lo que se da por cierto en cuanto al Estado empresario, es rotundamente falso y los hechos están a la vista.

Prescinde de las soluciones fáciles y mágicas que manejan muchos de sus colegas economistas, más mediáticos que él. Logra, con palabras sencillas, hacer entender algo que se nos ha escapado en medio del marasmo causado por hiperinflaciones, dolarizaciones, billetes que no sirven o monedas que se disuelven: el problema no es ni la administración, ni el administrador ni el administrado, El problema es la Libertad. Y de eso, nos habló extensamente.

Vamos al último mes del primer trimestre del año, tradicionalmente el mes de cierre fiscal y pago de impuestos. ¿Hay de verdad un país que tenga alguna ganancia que declarar después del calamitoso año económico que hemos vivido?

La inflación hace creer a quienes la viven que ganan cuando realmente están perdiendo sin saberlo. Esa es la razón por la que cualquier persona calcula su ingreso hoy en moneda dura, verifica que es menor que el de hace dos años, mucho menor que el de hace 10 años y así sucesivamente. Entonces, puede haber algunas empresas que están ganando en este ambiente, pero esas ganancias no son perdurables, porque la moneda está sometida a una pérdida de valor también importante. Con respecto al impuesto, el gobierno no ha hecho los ajustes en la unidad tributaria para trasladar la pérdida de valor a los impuestos, esto puede ocasionar problemas serios, porque los bolívares de hoy no valen nada y si calculan los impuestos con los bolívares de la Unidad Tributaria todos van a llevarse una sorpresa bien desagradable. Ahora, hay algo en lo que algunos están equivocados, que creen que todo el dinero sale del petróleo, desde el gobierno de Caldera II la participación privada en los ingresos del gobierno ha ido creciendo, y creo que este año eso no va a ocurrir así, y la primera sorpresa va a ser que el gobierno no va a tener todo lo que quiere como ingreso fiscal. Por una parte, redujeron las alícuotas del IVA si se cancela con pagos electrónicos, y eso ha ido reduciendo el ingreso fiscal, lo otro es que considero que se va a recaudar muy poco por concepto de ISLR, lo que llevará al gobierno a realizar aun más emisiones sin respaldo de dinero para financiarse, y eso va a significar mucha más devaluación y por supuesto un mayor malestar económico y social.

Aquella pregunta que se hizo Luis Herrera Campins en la campaña de 1978 "¿Dónde están los reales?" ¿Podría responderse hoy luego del inmenso caudal de dinero que ingresó a las arcas del Estado sin que la Nación la disfrute hoy?

Igual que en aquel entonces no. El tema del 78 fue la corrupción del gobierno de CAP y cómo manejó la danza de millones que provocó el petróleo, y ahí la historia es sencilla se invirtió y se perdió, lo que no se dañó se pudo privatizar y sobrevivió hasta que llegó el chavismo y lo destruyó. Fundamentalmente porque el error es que el gobierno no debió invertir en esas empresas, hay la creencia en Venezuela de que eso puede ser posible e incluso, hay gente que cuando le dicen que es necesario privatizar, empiezan a soñar con la existencia de gente pura, que como los ángeles pueden administrar esos negocios y llevarnos a una felicidad que no existe. La única manera de que un negocio funcione es que lo administre el sector privado, porque la alternativa de hacerlo bien y ser exitoso, es quebrar y arruinarse. Cuando el negocio le pertenece al gobierno, quien lo quiebra se convierte en millonario, y como sabe a quién sobornar, no le pasa nada. Lo triste es, que al final administrándose quiebra, porque lo único que sabe hacer es hacer quebrar cualquier negocio, no hacerlo producir. Por eso los corruptos no subsisten en el tiempo, desaparecen y dejan un rastro de miseria.

De la misma manera, lo que entró desapareció en un montón de negocios mal hechos, licitaciones a dedo, y enriqueció a algunos, pero esos tarde o temprano se arruinarán y los veremos, tratando de perder esos dineros en intentos por volver al poder para repetir la misma tarea. En Venezuela tenemos que lograr que ser político sea un negocio poco apetecido, hay que acabar con el concepto del “estado empresario” un gobierno debe hacer lo que le toca, gestionar el cumplimiento de las leyes, no cientos de miles de cosas y al final olvidándose que lo que tenían que hacer, era gobernar. Además, hay que acabar con el concepto de que gobernar es mandar. Gobernar es servir, hay que entender que el país es como un condominio, que su congreso es como la junta de condominio y que el presidente es como el conserje. Si no funciona se cambia la junta, o el conserje. Lo que ocurre es que el concepto de la propiedad horizontal no ha calado en Venezuela, y ocurre lo mismo con la república, la gente no se compromete y asume sus responsabilidades, y terminamos esperando que otro lo haga para criticarlo. Todos quieren ser conserje para meterse en el baño de los dueños y decirles que tienen que lavarse los dientes en el inodoro y hacer sus necesidades en el lavamanos. Esa no es la función del conserje, pero le hemos dejado que lo haga. La esquizofrenia en Venezuela es tan mayúscula que nos mudamos y no cambiamos o ponemos en su lugar al conserje.

Con respecto a los políticos, quieren el petróleo para usufructuar sus beneficios y gastarnos los reales hoy. Eso fue lo que hizo al final Luis Herrera Campins y a pesar de todas sus buenas intenciones y sus críticas, su gobierno fue tan o más corrupto que el de CAP. En el gobierno de Caldera II se creó el FEM y cuando Chávez tomó el control de PDVSA tomó los reales del FEM y se los gastó, ¿alguien impidió eso? Eso es como si el conserje de nuestro condominio toma el carro nuestro y se lo lleva, sale a pasear y lo choca y luego no podemos reclamarle. Hay que colocar las cosas en su lugar, y la oposición no hace nada, porque lo que quiere es tomar el poder para hacer lo mismo.

¿Y qué queda de la economía venezolana después de 20 años de chavismo?

Una inmensa destrucción. Pero esa destrucción sólo fue posible, por cómo entendemos la relación de la política con nosotros. Venezuela ha pasado por este trance tres veces, la primera es esa secesión que todos llamamos Independencia, Venezuela era rica, producía, exportaba, comerciaba y había riqueza hasta que llegaron los independentistas y acabaron con todo. Los venezolanos que pudieron emigraron, y luego regresaron. Ejemplo de ello es Vargas, Guzmán, etc. La segunda destrucción la provocaron los gobiernos que siguieron a Guzmán Blanco y la concluyó Cipriano Castro, ahí ocurrió cosa parecida a la llamada independencia y la tercera es ahora, Chávez no la comenzó, comenzó con el primer gobierno de Caldera y el primero de Carlos Andrés Pérez, y estamos presenciando sus estertores. En la reconstrucción puede ocurrir lo mismo y por eso es que tenemos que repensar el país y no podemos sentarnos sobre las mismas bases del pasado. Hay que reconstruir, y estamos obligados a revisar para no cometer los mismos errores.

Varios movimientos emergentes se declaran liberales hoy en Venezuela. María Corina Machado en su movimiento así se asume y hasta el más reciente de Leocenis García se asume como liberal también, al menos en discurso. ¿Hay liberalismo en la mente de algún político venezolano, más allá del discurso?

El liberalismo es libertad total. De conciencia, de propiedad, de empresa, de expresión. Por eso es un absurdo llamar a Gómez, o a Medina liberales, incluso a Pinochet. Los dos primeros eran antagónicos al concepto de liberalismo económico, y el último que aunque si llevó a cabo un programa de libertades económicas, no lo podemos calificar de liberal, porque no permitía las libertades políticas. María Corina Machado, se ha mostrado en esa línea. Sin embargo, creo que es la única que hoy lo asume sin preocupaciones y por eso, no le llega a todos los venezolanos, menos a los intelectuales que sueñan con un nuevo antiliberal para liderar los destinos del futuro desastre venezolano. Lo que si hay que reconocer es que es valiente, decir que uno es liberal y ambicionar la presidencia es valiente. Porque aquí le tienen miedo a la libertad. Sin embargo, eso poco a poco se va convirtiendo en una realidad del pasado, porque creo que el desastre chavista ha provocado cambios, que en la sociedad son lentos, y creo que poco a poco veremos cómo cada vez va a haber más personas en Venezuela pensando de esa manera y espero que de las palabras pasemos a los hechos. Si eso ocurre, seremos realmente un país importante e incluso, un país de referencia.

Para no dejar nada en suspenso, soy liberal y como liberal creo en la redención del individuo. El error es una condición humana, por eso el liberalismo es contrario a la pena de muerte, o a otras formas de resolución traumática de los problemas. Es posible que Leocenis García se declare liberal, pero eso también puede ser una pose para ganar adeptos de este lado que está creciendo.

¿Cuál es el problema real? ¿La hiperinflación, la falta de billetes, la escasez?

La escasez ocurre porque no se produce, ni se importa. Esto ocurre porque el gobierno le hizo un “corralito” a los dólares, que llamamos control de cambios, y en Venezuela no se produce nada, a menos que usted importe insumos, capitales, etc. Entonces por eso no se produce. La ausencia de billetes es porque como el gobierno tampoco produce nada, se ha dedicado a inflar la economía añadiéndole dinero y no previeron que los billetes en ese ambiente hay que cambiarlos con una velocidad mayor, porque se hacen obsoletos, y esa reposición no se realiza. Ese crecimiento de la masa monetaria es lo que causa el alza de los precios, que hoy llaman hiperinflación, porque la emisión descontrolada hace que los precios suban en bolívares, y hay que tener claro esto, todo proceso de crecimiento de precios es un desorden que causa daños irreparables en los sistemas económicos. Eso a su vez, contribuye a que haya mucha incertidumbre y retroalimenta la ausencia de producción y la creencia que mañana el tipo de cambio será mayor. Todo un drama, causado por la inviabilidad del sistema que viene funcionando así desde 1974, cada vez con más velocidad y mayor daño colateral, y ahora cuando el gobierno quiere abarcarlo todo, hace aún menos viable el sistema.

¿Usted ve salida a la tragedia económica venezolana?

El problema realmente es el tamaño del gobierno. Venezuela es un gobierno con treinta millones de habitantes y el gobierno hay que reducirlo consistentemente. Eso no sólo significa privatizar. Privatizar es sólo un punto en eso de disminuir el tamaño del gobierno. Hay que reducir el número de oficinas gubernamentales y reducir el número de los empleados públicos. No son compatibles con un estado moderno ministerios con edificios enteros llenos de gente que no hace nada productivo. Todos hablan maravillas de los estados nórdicos, y pocos saben que ahí no hay escuelas públicas, pero la educación es gratuita. ¿cómo hacen? Bueno todas las escuelas son privadas y los niños reciben unos bouchers con los que se cancela la educación, por lo que todos los empleados son privados y son gerenciados por unos empresarios de la educación, no tienen oficinas del ministerio de educación, ni profesores del ministerio, por lo que se ahorran toda la estructura. Eso es un estado moderno, hacia allá debemos ir.

Un menor tamaño del gobierno, requeriría menores impuestos, y eso tiene como consecuencia el ahorro, la riqueza, los capitales y todo eso nos pondría en un escenario en el que la economía privada crezca de una manera sana, y eso es lo que le hace falta al país. Un ambiente así, también disminuiría la corrupción porque acaba el estado empresario, y convertirse en presidente no representa el privilegio de mover grandes cantidades de dinero, ese elemento hará menos atractivo el negocio de la política y puede llevar a la presidencia a personas que realmente hagan un buen trabajo. La solución es reducir el tamaño del gobierno en todos los sentidos.

Se cumplieron 35 años del "Viernes Negro". ¿Qué aprendimos de esa experiencia?

Cuando comenzó esto a caerse a pedazos, un amigo historiador me dijo, “para ti esto debe ser una experiencia interesante” y le comenté “…he vivido esta vida tres veces y todavía no me he muerto, ¿eso no es un deja vu?” La historia no sirve sino para que el historiador se luzca mostrando la erudición sobre un determinado tema. Porque al final nadie aprende de eso. Para llegar al Viernes Negro fue necesario nacionalizar el petróleo y crear PDVSA, de la misma manera todas las otras empresas llamadas “básicas”, y manejarlas de una manera política, agigantar el tamaño del gobierno, creer soberbiamente que las políticas públicas son importantes para generar crecimiento económico. Es decir para gestar el Viernes Negro debiste cometer errores importantes desde 1973 hasta 1983. Esos mismos errores se ejecutaron desde 2003 y tienen como producto el colapso que estamos viviendo desde 2017 ¿te acuerdas que Chávez decía que estábamos inmunizados contra la crisis del 2008? Esa es la soberbia que lleva a los errores magnos, lo que los griegos llamaban Hibris. Creo que experiencia no es lo que nos ocurre, es lo que hacemos con lo que nos ocurre. Si salimos a la calle y le preguntamos qué creen que debería hacerse y comienzan a decirnos que el gobierno debe hacer esto y aquello y lo otro, entonces no aprendimos nada. Eso es lo que nos ocurre con la historia.

¿Dolarización es solución?

La dolarización es una de las soluciones. Venezuela funcionó muy bien entre 1940 y 1974 cuando su banco central no hacía política monetaria, y el bolívar se llegó a convertir en la moneda más fuerte del planeta. Mostrando que las cajas de conversión sirven, porque eso era lo que teníamos una caja de conversión no declarada. Lo único que hacía el BCV era cambiarle los dólares a las trasnacionales y más nada, sin embargo se creó toda una estructura burocrática para ello y esos son los errores. Todo se acabó con la estatización del BCV y con la aplicación consecuente de política monetaria y lentamente fueron acabando con toda la estabilidad del país hasta que llegamos al Viernes negro que comentamos. Incluso, cuando los bancos emitían sus propios billetes y no había un banco central estábamos mejor que desde 1940. El asunto es que hay que anular la capacidad que el banco central tiene de hacer política. No existen personas “idóneas” No hubo jamás un presidente de banco central bueno entre 1974 y 2018, por tanto lo mejor si no vamos a regresar a un esquema de caja de conversión, puede ser bueno la dolarización y mejor aún la banca libre y privada. Pero eso sí, hay que reducirle el tamaño al BCV también. Resulta que si usted hace política monetaria, emite moneda sin respaldo, eso es fatal para la economía y si no me cree salga a la calle y vea qué hemos hecho de Venezuela y de la moneda más fuerte del planeta que en algún momento se llamó bolívar.

¿De qué le han servido a usted, en lo personal y al país en general estos 20 años de chavismo?

En lo personal he aprendido mucho. Tengo casi 60 años y he vivido muchas situaciones, y en mi caso he sacado muchas experiencias de esas situaciones. Por mi forma de pensar, no soy “políticamente correcto” y hay personas a quienes no les gusta el tono, ni la crítica que hago, pero alguien tiene que hacerlo. Mi personaje favorito en la Iliada de Homero es Casandra, a ella le tocaba decirle a Paris, a Priamo, a Hector e incluso a Poseidón aquello que no les gustaba, pero ese también es un trabajo importante. Pienso de una manera extraña para el resto de mis colegas y por eso no les gusta, algunos dicen que enuncio muchos juicios de valor, ellos también lo hacen, pero como a todos les gustan esos juicios, les parecen bien y los aceptan como verdades reveladas. Ahora con respecto al país, creo que no aprendió nada, y aprenderá menos. Lo importante es que haya un liderazgo que entienda y que conduzca al país a un buen término. El argumento actual de la MUD de que no hacen falta líderes y que líderes somos todos, es vacío. Tiene el resentimiento de que ellos no logran colocar un líder, porque no lo tienen. Su solución es volver a lo mismo de antes, pueden hacerlo, pero como eso es lo mismo que esto, no será duradero.

Bueno seguiré viendo como se equivocan, se los diré y no me creerán, lo llamo el Síndrome Casandra, por eso adoro ese personaje de Homero. Creo que mi aporte es educar a los venezolanos, estoy aquí para quien quiere oír y aprender, alguien que también decía cosas inconvenientes dijo, “quien tenga oídos que oiga”. Lo único que espero es que haya gente con el suficiente liderazgo para sacar al país de este marasmo que se llama chavismo, que es una mutación perversa de lo que tuvimos con AD, COPEI y todo el chiripero que llevó a Caldera a su reelección. Espero eso, porque los países con pasado no tienen futuro. El futuro no existe, se construye y hay que hacerlo ya, en el presente.