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“El Trabajo os hará hombres”. La solución final del Castrismo a la homosexualidad.

El castrismo y el "Orgullo Gay" no se llevan bien 29/06/2017 3:44 PM

Por Javier Lara

En twitter es @vzla_apesta

“Nosotros no creemos que un homosexual pueda representar las condiciones y requerimientos de conducta que permitan considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero militante comunista. Una desviación de esa naturaleza choca con el concepto que tenemos de lo que debe ser un militante comunista”

Fidel Castro

Desde hace años, se nos vende la idea de que la izquierda aboga por los derechos de los oprimidos, las minorías y la inclusión de todos en la sociedad. Muchos activistas de ese espectro ideológico llegaron incluso a camuflarse dentro de causas de colectivos abogando por derechos de grupos desde siempre marginalizados. Por ello es común ver la infiltración de cierta izquierda de la más marxista en grupos feministas o de derechos LGBT.

Sin embargo, al abrazar la izquierda más dura, terminan de esa manera prescindiendo del pensamiento crítico, la lógica y con ello hechos comprobados. De esa forma es posible la existencia de movimientos LGBT capaces de portar la bandera de la hoz y el martillo, e incluso hasta de considerar como símbolos de su lucha a Fidel Castro y hasta el Che Guevara.

     De Fidel Castro se sabe que siempre ha despreciado a lo que él llama “maricones” llegando a decir intelectuales como Cabrera Infante que “Fidel tiene una idea burguesa del matrimonio. Algo muy del machismo español lo caracteriza. Fidel siempre tiene que vivir demostrando cuan superhombre, cuan macho es”

. De otros subalternos como Ramiro Valdés se dice que llegó a viajar a China para inspirarse en el caso del Alcalde de Shanghai que llegó a prohibir la homosexualidad en su ciudad al ordenar matar a varios y dejarlos en el lecho del río, como una forma de decirle a los otros homosexuales que dejaran de serlo o correrían el mismo destino.

Del Che Guevara en cambio, ese que muchos del movimiento LGBT toman como ejemplo o lo lucen con sus banderas multicolores en desfiles tal vez por ignorancia o más por estupidez propia, se sabe que consideraba a los homosexuales o más bien, como no los consideraba e incluso hasta les negaba un trato humano bajo su cargo de fiscal militar en 1960. Cargo en el que además de darse a conocer como “El Carnicero de La Cabaña” armó un “Plan General de la Prisión” destinado a seleccionar de entre actores, artistas y bailarines a todo cuanto fuera sospechoso de ser homosexual, un “crimen” que debía ser castigado ya que para sus inspiradores soviéticos “La Homosexualidad es producto de la decadencia de la sociedad capitalista”.

Una vez seleccionadas sus víctimas, se dispuso a crear en la provincia de Camagüey la primera Unidad Militar de Ayuda a la Producción (UMAP) nombre eufemístico para este estilo de campos de concentración para homosexuales, testigos de Jehová y disidentes en general, siendo este particular conocido también como Campo de Guanahacabibes o Unidad Militar 2269. En este tristemente célebre campo, en su entrada había un letrero con su declaración de intenciones advirtiendo “El Trabajo os hará hombres” un guiño tal vez al de la entrada de Auschwitz con su “El Trabajo te hará libre”.

La forma seleccionada por Guevara para “hacer hombres” a aquellos internados en este campo consistía en despertarlos a las 6 am para hacer ejercicios por dos horas y posterior a ello asignación de cuotas de trabajos forzados, que en caso de no ser cumplidas generaban torturas como ser obligados a subir escaleras usando zapatos lastrados con plomo y cortar hierba con sus propios dientes, hasta llegar la violación y mutilaciones con el fin de “corregir las conductas”.

En 1962, el Che Guevara dejó el cargo sin que esto cambiara la situación de los detenidos de Guanahacabibes que siguieron muriendo y padeciendo esta vez a cargo de Raúl Castro, que mantuvo estas UMAP llenas de prisioneros esta vez con ayuda de la Juventud Comunista que a partir de 1965 comenzó “Depuraciones Morales” en la Universidad de La Habana, generando juicios de repudio a denunciados por caminar de cierta forma, usar cabello largo o peinados extravagantes e incluso el solo mirar a alguien de mala forma bastaba para ser enjuiciado, expulsado o apresado por homosexual directo a la UMAP.

Y los malos tratos no eran exclusivos para los hombres gay, a las acusadas de lesbianas se les recluía en los sótanos de Guanabacoa en La Habana, donde eran apresadas en una misma celda mínima sin inodoro siquiera de a 20 mujeres, siendo encerradas allí casi sin alimento padeciendo de enfermedades y hacinamiento por este “delito”.

Ya a partir de 1970 se creó otro campo también en Camagüey del mismo estilo llamado Cerámica Roja, donde el ensañamiento fue mayor hacia los travestis a quienes se les arrancaba la ropa y prendas al grito de “maricones asquerosos”. Se creó además un pabellón de homosexuales y detenidos bajo el cargo de “Conducta Impropia” (Cargo creado para todo aquel visto como sospechoso de cualquier cosa) en el complejo de “El Combinado del Este” adonde destacaron aquellos denunciados por los nuevos Comités de Defensa de la Revolución (CDR), que no solo detenían a los acusados y enviaban a estas prisiones y campos, sino que se apropiaban de las pertenencias y hogares de estos aún sin tener pruebas de las acusaciones.

Desde 1980, aún con el éxodo de forzoso de “maricones y gusanos” del Mariel, procedieron a internar en los campos a enfermos de SIDA, siendo estos dejados a su suerte en los campos, muriendo de mengua debido a que de acuerdo a la versión oficial su enfermedad era “fruto de su conducta contrarrevolucionaria”, estando así durante esta década excluidos del “Mejor Sistema de Salud del Mundo” como se empeñan en llamar por sus aparatos de propaganda.