Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

Los "abajo firmantes" atacan de nuevo | Especial La Cabilla

Elías Pino, abajo firmante repitiente y contumaz 11/07/2017 8:09 AM

Hoy, en fecha que deberá quedar grabada en los anales de la historia republicana, el país se ha visto estremecido hasta la médula, por la providencial aparición de un resplandeciente manifiesto de “llamado al entendimiento nacional” firmado por las 63 personalidades más preclaras de Venezuela y norte de Paraguaná, manifiesto del cual no dudamos, correrá con la misma suerte del legendario Manifiesto de Bienvenida a Fidel Castro de 1989, aunque esperamos que el país, no tenga que pagar tan alto precio en esta ocasión.
De los 911 firmantes de la salutación a Castro, la lista esta vez se reduce a 63 ultraselectos purasangres de la intelectualidad nacional. Es obvio que, desde la penosa ausencia del líder máximo de la revolución y más alto ejemplo de dignidad, los ánimos nunca podrán ser los de antes, aunque sigue vivo su hermano, no se sabe por cuánto tiempo, a lo mejor eso explica la redacción apresurada…
(Por cierto, son nueve los que repiten como abajo firmantes, encabezados por el muy docto Doctor Elías Pino Iturrieta, heredero del Motel Bates, donde convive en la casita de arriba con la muy apacible tía Amelia, siempre rozagante de salud).
Lo notable del llamado es que a pesar de que nombra a Venezuela, uno duda del país al cual se refiere este nuevo manifiesto histórico de importancia trascendental. Por ejemplo, la única “agresión” digna de mención es la de “grupos armados al Capitolio Federal y a los diputados, invitados y periodistas” o sea, nada de muertos, nada de heridos, nada de saqueos, nada de presos ¡NADA!…  ¡NI UNA PALABRA al respecto en todo el documento! solo la agresión al capitolio se muestra como ejemplo de “una espiral que gravita peligrosamente sobre la paz del país” … 
¿Por qué será? ¿Acaso se avergüenzan de algo? ¿consideran que los muertos no son víctimas, sino la expresión CENSURABLE de una “espiral” de violencia que se manifiesta “de lado y lado”? ¿O será que a lo mejor no se han enterado? La verdad es que, con este comienzo, cuesta creer que estos nuevos notables estén de “algún lado”, por lo visto no hay ni un muerto, ni un herido, ni un preso entre sus filas, ni han perdido alguna empresa o negocio personal… Bueno eso ya lo sabemos históricamente, los notables siempre están del lado de ellos, y viven, en su propio catedrático país.
¿Dictadura? ¿Tiranía? De la democracia hablan de sus “reglas básicas” para que “el pueblo se exprese libremente”, OK, ¡de pinga! Aquí ha costado Jesús, sus 12 apóstoles, y sus cuatro clavos, para lograr que los políticos, aunque sea balbucearan la palabra “dictadura”, y desde que al fin aprendieron con dificultad a deletrearla, y hasta a buscar su significado en el diccionario básico escolar, por fin no han dejado de usarla, sobre todo en el exterior ¡sí, en el exterior! en esos países a los cuales parece dirigirse este manifiesto trascendental histórico.
Sepan que la única definición que se les ocurre usar, es “gobierno opresivo” y solo se menciona COMO UNA POSIBILIDAD, de continuar la crisis.
El manifiesto escrito por un asexuado, o grupo de asexuados, parece haberse cuidado muy bien de administrar los términos, lo cual, desde luego, tiene que ser así porque se titula “de entendimiento nacional” y no puede ser de otro modo, hay que cuidar las palabras, solo que de tanto cuidarlas, el llamado al entendimiento no se entiende, o por lo menos, no se entiende muy bien. 
No se termina de entender su pulitura extrema, cuando ya en el mundo circulan miles de imágenes y videos de atrocidad pura y desgarradora, de GUERRA CONTRA LA SOCIEDAD, y pocos son los que no han hecho comentarios, y han hecho llamados, y expresado preocupación, en tonos de emergencia y contundencia que superan ampliamente los de este manifiesto ¿Entonces?
Porque de lo que no cabe duda, es que este manifiesto, aunque alude al “país nacional” está sobre todo dirigido al exterior, pero ¿a cuál exterior?
¿Será que está dirigido a España? ¿el lugar con el que 90% de los intelectuales criollitos sueñan con pasar un año sabático a expensas del estado? 
(Bueno, no todos, esta Colette Capriles, la “ancienne terrible” de la corte MUD, que lo que sueña es con un buen ancianato en París, y si es posible, cerca del cementerio de Père Lachaise, único lugar digno en donde podría reposar, la única sobreviviente de la filosofía sin inflexiones).
Bueno volviendo a España, se nos ocurre este sitio, porque el tonito pacatísimamente correcto adoptado en la tersa redacción del manifiesto histórico trascendente, podría ser el que mejor cuadra con ciertos círculos españoles en donde se negocia sobre la situación venezolana. Nos referimos a la España de Zapatero y Rajoy, de la cual salió la excarcelación del próximo Felipe VI de Venezuela, pero nos referimos también, a la España de los diálogos sobre el “chavismo para todos”, en donde Hiram Gaviria se mueve como pez en el agua, a la España donde Cisneros tiene tan buenos amigos, que tan bien supieron atender a su ejecutiva de la organización, la mamá de Leopoldo, a la España de un Víctor Vargas, suegro de Luis Alfonso de Borbón, y la España en donde el chavismo ha invertido mucho, y donde esa inversión se puede calar una patada a Maduro, pero nunca un revés histórico y enojoso, para el “Legado de Chávez”.
Desde luego, hay un pedido a la Santa Sede, que no podía faltar, y sin el cual el manifiesto histórico trascendente no tendría alcance ecuménico, pero sobre todo perdería toda fuerza en su depurado ruego por una negociación, por un diálogo, porque el documento a fin de cuentas no es otra cosa que un apocado ruego al diálogo, y el impulsor y protagonista principal de todo diálogo, ha sido la Santa Sede.
Así que olvídese la MUD de su jueguito callejero, y Maduro de sus candelitas, en Venezuela han vuelto los notables, los abajo firmantes, y en su sabiduría de café de Los Palos Grandes, han decidido que esto se resuelve con diálogo, con mucha, muchísima negociación, con formas cívicas y superiores, de ‘entendimiento y paz’.
¡Que lástima que este manifiesto, histórico y trascendente, llega con casi 100 muertos de retraso, y tras miles de heridos, y centenares de presos y comercios destruido! ¡Pero qué estamos diciendo! ¡Si ni siquiera los mencionan!

A continuación, el manifiesto y sus "abajo firmantes", en lista renovada, ampliada y magnificada.

LLAMADO AL ENTENDIMIENTO NACIONAL
La inédita crisis política, económica y social que padece Venezuela no hará más que agravarse si el ejercicio de la inteligencia y el patriotismo del liderazgo no detiene la escalada de la confrontación.
Quienes suscriben no pretenden hacer valer ni renunciar a sus puntos de vista sobre el proceso político venezolano. Pero sí llamamos la atención sobre el hecho de que el actual conflicto ocurre dentro de la mayor crisis social y económica de los últimos cien años de nuestra historia republicana y que la misma nos encuentra enfrascados en una lucha implacable que ya ha cobrado decenas de vidas. La agresión por grupos armados al Capitolio Federal y a los  diputados, invitados y periodistas que celebraban el Día de la Independencia, es un hecho que pone de manifiesto cómo la violencia política crece en el día a día, en una espiral que gravita peligrosamente sobre la paz del país. El miedo y el odio amenazan con arraigarse como sentimientos que infecten por largo tiempo nuestro tejido social.
Para atacar de raíz la escalada del conflicto político venezolano es necesario asegurar que el comportamiento de todos los actores esté orientado a asegurar el pleno funcionamiento de las instituciones democráticas y del Estado de Derecho.
Las reglas básicas de la democracia implican la garantía de que el pueblo se exprese libremente y de que su voluntad sea respetada, para asegurar de esta forma la estabilidad de cualquier gobierno y la actuación de quienes se encuentren en la oposición, lo que requiere de un sistema confiable de solución de las controversias.
Todo esto ocurre en medio de las grandes dificultades económicas por las que atraviesa el país, que afectan a toda la población, y que se expresan en el alto costo de los bienes de primera necesidad, el desabastecimiento y el deterioro de los servicios públicos. Esta situación acarrea penuria y malestar social, por lo que resulta prioritario atender de inmediato los problemas económicos, financieros y sociales, en particular lo relacionado con alimentos y medicamentos y la pérdida del valor adquisitivo de la moneda.
La crisis que vivimos debe detenerse antes de que su desenlace destruya componentes esenciales de la dignidad humana, condenándonos a la violencia política y social generalizada o a un gobierno opresivo, si no a ambas cosas.
En la certeza de estar levantando nuestra voz para expresar un sentimiento nacional mayoritario, hacemos un llamado a todos los sectores que puedan contribuir a reconducir el actual estado de cosas para que asuman su responsabilidad. No se trata de arriar banderas ni de renunciar a la lucha sino de abordar sin demora alguna la búsqueda de entendimientos mínimos sobre las materias controversiales conforme a una agenda convenida de común acuerdo.
Sabemos que no es tarea fácil pero el liderazgo no se debe amilanar ante ningún escepticismo a la hora de enfrentar la irracionalidad. Es su tarea, precisamente, la de construir esperanzas y la de contribuir a su realización, contando con la capacidad del pueblo para vencer la adversidad y labrarse pacíficamente su futuro. Esto no significa ingenuidad. La experiencia de las negociaciones frustradas no debe ser ignorada. Más bien debe ser aprovechada para enmendar errores y acudir a procedimientos más eficaces.
Es necesario, ante todo, remover obstáculos que afecten la credibilidad del propósito de entendimiento y la viabilidad de lo acordado. Entre ellos, el más notorio sería la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente que no estaría vinculada por los acuerdos entre el gobierno y la oposición y podría sentirse dueña del derecho a ignorarlos o contradecirlos. Por lo tanto, para que el llamado que hoy hacemos pueda conducir a resultados colectivos útiles, el Presidente Nicolás Maduro tiene en sus manos la iniciativa de suspender el acto electoral fijado para el 30 de julio y abrir así un compás de oportunidad para el entendimiento más amplio entre los venezolanos.
En ese contexto, proponemos que la Santa Sede continúe su generosa mediación en este proceso. Le pedimos de nuevo que nos ayude a construir confianza, a acercar posiciones y a promover acuerdos. Al mismo tiempo, requerimos la mayor seriedad y buena fe a los actores fundamentales. Proponemos asimismo que cuatro países amigos, invitados de mutuo acuerdo, acompañen y apoyen esa mediación. Les pedimos de igual forma que, con entero respeto a la soberanía venezolana, actúen como garantes y nos ayuden a verificar que lo acordado se cumpla y nos sigan acompañando hasta la salida de esta crisis. Para asegurar la eficacia y el éxito de esa mediación y evitar la repetición de errores anteriores, sugerimos que su funcionamiento sea claramente definido por reglas formales, que resguarden las propuestas en discusión, y que la vocería única del proceso quede reservada al representante de la Santa Sede.
Por tanto, urgimos al liderazgo político del gobierno y de la oposición y a los distintos factores que componen uno y otro, así como a toda colectividad representativa que no se identifique con ninguno de ambos grupos, a que emprendan de inmediato la búsqueda de un entendimiento. Venezuela, no sólo la de su pueblo sino la de su historia republicana, necesita y reclama mucho más el entendimiento y la paz que un desenlace impuesto al país mediante la violencia.
Caracas, 10 de julio de 2017
Francisco Alfaro Pareja
Marino Alvarado Betancourt
Ignacio Ávalos
Ignacio Arcaya
Guillermo Tell Juan Pablo Aveledo
Carlos Ayala Corao
José Balza
José María Cadenas
Rafael Cadenas
Andrés Caleca
Andrés Cañizalez
Colette Capriles
María Gabriela Colmenares
Carlos Correa
José Miguel Cortázar
Raúl Cubas
Sergio Dahbar
Claudio Fermín
Eduardo Fernández
Fernando Fernández
Paulina Gamus Gallegos
Armando Gaviria
Hiram Gaviria
Egleé González Lobato
Eduardo Guzmán
Jesús Rafael González
Carlos Raúl Hernández
Rodolfo Izaguirre
Luis Lander
Francisco Layrisse
Juan Lecuna
Vicente Lecuna
Margarita López Maya
Mireya Lozada
Laureano Márquez
Marco Negrón
Pedro Nikken
Liliana Ortega
Nora Ovelar
Leonardo Palacios Márquez
Michael Penfold
Luis Pérez Oramas
Luisa Pernalete
Elías Pino Iturrieta
Humberto Prado Sifontes
Bernardo Pulido Márquez
María Isabel Puerta
Feliciano Reyna
Fernando Rodríguez
Francisco Rodríguez
Gabriel Ruan
Rocío San Miguel
Benjamin Scharifker
Jesús Seguías
Eduardo Semtei
Andrés Stambouli
Ricardo Sucre Heredia
Francisco Suniaga
Carlos Valero
Mario Villegas
Vladimir Villegas
José Virtuoso
Carlos Walter