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Los “abajo firmantes” chavistas: Ni plebiscito ni constituyente | Especial La Cabilla

Estos "abajo firmantes" se colocan más allá del bien y del mal para pedir, veladamente, que los dejen a ellos gestionar la política nacional 16/07/2017 8:53 AM

Hace unos días y como ya reseñamos acá, un grupo de académicos post-castristas algunos, huérfanos de prebendas y cargos otros, lanzó un comunicado llamando al diálogo y rendición de la sociedad al comunismo como ya lo hicieran hace más de veinte años con el recibimiento del tirano comunista Fidel Castro en nuestro país. Sin embargo, como si esto no fuera suficiente, otro bando de similar origen, pero más descastado aún, lanzó otro comunicado con firmas y adhesiones, solicitando en resumidas cuentas, que se les entregue el mando a ellos, grandes iluminados y potentados destinados al poder del país.

Este grupo, de orígenes y lenguaje mayormente chavistas, culpa haciendo uso de la herramienta tibia del enclosetamiento político del “De lado y lado”, tanto a la dictadura del PSUV como a la MUD de la violencia y muertos de la crisis, llamando así de igual forma que sus otros colegas “abajo firmantes” de hace días a un diálogo entre las partes que incluya a los “sectores no polarizados” (ellos, los iluminados descubridores del agua tibia) que pase primero por los siguientes puntos:

1-    Que el gobierno abandone la Asamblea Nacional Constituyente.
2-    Que la MUD renuncie a pedir la salida del “Presidente”
3-    Aceptar un calendario electoral de regionales, municipales y presidenciales (Misión dame mi cambur)
4-    La cancelación de la consulta popular del 16 de Julio convocada por la MUD.

Todo eso acompañado de los lugares comunes chavistas de llamado a la “paz” (de los sepulcros), advirtiendo del peligro de una guerra civil (como si todo estuviera normal),  y denuncias de corruptelas que avalaron sumisamente cuando poseían cargos y prebendas bajo el gobierno de Chávez, como el Arco Minero, la devaluación de la moneda, la violación de los derechos humanos, el adoctrinamiento educativo que “amenaza con castrarnos intelectualmente”, entre otras perlas chavistas.

Más allá de lo trillado y servil al chavismo de la propuesta, llama la atención muchos de sus firmantes, donde más allá de currículum resaltan los prontuarios policiales de algunos, que van desde conspiración militar, narcotráfico, violaciones masivas de derechos humanos y tortura, solo hablando de Miguel Rodríguez Torres, hasta las acusaciones que en su momento hiciera en contra de Luis Fuenmayor Toro su ex esposa. Y por si los prontuarios policiales y hasta de la Lista Clinton no fueran suficientes, la vida política de algunos firmantes solo está signada por el fracaso y el chavismo abierto en distintas etapas, como la plana mayor del Movimiento Al Socialismo, Nicmer Evans, Rafael Simón Jiménez, Enrique Ochoa Antich y Marea Socialista.

A continuación, el comunicado íntegro, como fue leído por el ex masista y ex miembro de UNT Enrique Ochoa Antich:

“Detengamos la violencia con un diálogo nacional incluyente.

Decir que el país vive una grave crisis ha sido aceptado por todos. Son más que evidentes la enorme inflación, la escasez de bienes y servicios, alimentos y medicinas incluidos; la indetenible devaluación del bolívar, el desempleo y subempleo, la insuficiencia de sueldos y salarios, la gigantesca deuda externa, sospechosa de ilegítima y no auditada, para cuyo pago se sacrifica la importación de alimentos y medicinas para nuestro pueblo; el deterioro de los servicios, entre ellos los de salud y educación; la reaparición de la desnutrición, la grave inseguridad ciudadana, la corrupción y la creciente pérdida de control del Estado sobre el territorio nacional ante acciones del hampa organizada. Simultáneamente hay una crisis política caracterizada por violentos enfrentamientos e inhabilitación de las instituciones y la represión y violación de los derechos humanos, ante la tesis equivocada del gobierno y de la oposición agrupada en la MUD de que es posible aniquilar al adversario.
El Estado, ante la crisis, ha venido comprometiendo grandemente los activos de la Nación, entre ellos las riquezas existentes en el suelo y el subsuelo de petróleo, minerales y metales, muchos de ellos de carácter estratégico. Empresas extranjeras se apropian y administran como suyas grandes extensiones territoriales, se contaminan nuestras fuentes de agua dulce y se compromete la generación hidroeléctrica, se talan y destruyen nuestras selvas y bosques y la empresa petrolera y otras se deterioran, se hipotecan y dejan de satisfacer nuestras necesidades y proyectos. La entrega del Arco Minero del Orinoco es un grotesco ejemplo de lo señalado. La poca ciencia y tecnología que realizábamos decrece exponencialmente y esta situación se acelera con la fuga de talentos. Los cambios educativos que se desarrollan amenazan con castrarnos intelectualmente.
Somos partidarios de un diálogo y un acuerdo nacional, que incluya al Gobierno, a la MUD y a los sectores políticos y sociales no polarizados, que permita iniciar el rescate de Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, reasuma la institucionalidad perdida, enfrente con eficacia la grave crisis social y económica vigente y detenga la violencia, que enluta diariamente al pueblo venezolano. Esta posibilidad se ve hoy muy dificultada por la decisión de la cúpula del Gobierno-PSUV, de convocar y elegir una Constituyente monopartidista el próximo 30 de julio, y la convocatoria por la dirección de la MUD de un plebiscito para la conformación de un “gobierno de unión nacional”. De concretarse ambos eventos, se crearía una confrontación entre un “gobierno paralelo” claramente inconstitucional versus un gobierno real autoinvestido con “poderes supra constitucionales”, lo que llevaría a una situación de ingobernabilidad y polarización extremas, que podría desembocar en una guerra civil, en un contexto geopolítico en el que las grandes potencias coloniales compiten por el control de los recursos estratégicos de la región, siendo Venezuela un objetivo en este sentido.
El acuerdo pasa por una clara y decidida acción del Gobierno y de la MUD de regresar a la Constitución vigente. Para hacerlo posible, desde este espacio de encuentro proponemos: 1. El abandono por el Gobierno de su determinación de elegir y reunir una Asamblea Nacional Constituyente, sin consulta al pueblo en referendos previo y posterior, lo que contraviene la Constitución actual. 2. La renuncia por parte de la oposición agrupada en la MUD, a su exigencia de la salida ya del Presidente por medios no constitucionales. 3. La aceptación por ambos de un calendario electoral, que se inicie con las elecciones regionales pospuestas y las municipales este año, incorporando la proporcionalidad constitucional, y termine con las elecciones presidenciales. 4. La declinación de los términos de la consulta política anunciada por la MUD para el 16 de julio venidero, por las razones ya señaladas.
A partir de estos cuatro puntos iniciales, se propone reinstalar una mesa de diálogo y negociación con participación de toda la pluralidad política, civil y social del país, que aborde progresivamente la atención de los graves problemas económicos y sociales, dando prioridad al abastecimiento de alimentos y medicamentos; la normalización de la vida institucional de los Poderes Públicos y el mantenimiento de la paz. De no lograrse un convenio de esta naturaleza, que permita arrancar un dialogo sincero y creativo, el país se enrumba a una escalada de violencia fratricida, que podría derivar en una guerra civil con participación extranjera, agravando el sufrimiento de nuestro pueblo y haciendo peligrar nuestro destino como Nación.
Afirmamos el compromiso de las organizaciones y personalidades que suscriben de contribuir con todo nuestro empeño y acción común a que la paz, la libertad, la democracia y la justicia social, sean realidades tangibles sobre tierra venezolana. Es con más democracia y no vulnerando la Constitución como viviremos en paz aunque pensemos distinto.

Caracas, 10 de julio de 2017

Organizaciones: Alternativa 1 (Gustavo Hernández y Rafael Curvelo), De Frente con Venezuela (Luis Fuenmayor Toro y Federico Villanueva), Fundahumanos (Enrique Ochoa Antich), La Plataforma Ciudadana de Defensa de la Constitución (Gustavo Márquez), Marea Socialista (Gonzalo Gómez), Movimiento Amplio Desafío de Todos (Miguel Rodríguez Torres, Walter Boza y Fernando Vegas), Movimiento al Socialismo (Felipe Mujica, Segundo Meléndez y María Verdeal), Soluciones (Claudio Fermín y Rafael Marín).

Dirigentes políticos: Nicmer Evans, Rafael Simón Jiménez”