Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

VP y la Generación 2007 los grandes derrotados de las primarias | Especial La Cabilla

Los diputados de la "generación 2007" disfrazados de escuderos. Solo uno sobrevive, Olivares, quien no se contó en primarias por haber logrado consenso a su favor 10/09/2017 10:50 PM

Equipo Cabilla

El Equipo Cabilla realiza trabajos especiales, de investigación y análisis.

Finalmente, la decantación de la oposición electoralista termina trayendo sorpresas desagradables, para sus principales dirigentes. Jugándose sus mejores piezas en varios estados, los miembros de la generación “insurgente, desobediente, somos los mismos” de 2007 fueron derrotados por los “caminantes blancos” del alfarismo-henricismo. Voluntad Popular parece haber cobrado caro sus indefiniciones e incoherencias.

Los ex dirigentes estudiantiles del 2007 que aspiraban ser ungidos a través de primarias perdieron en todos los casos. Carlos Paparoni y Lawrence Castro en Mérida, pierde frente a Ramón Guevara, jefe de AD en el estado desde hace años. Juan Requesens pierde en Táchira, quedando de tercero detrás de adecos y copeyanos nativos de una región desconocida para el baruteño. Gabriel Gallo en Yaracuy, pierde frente a Biaggio Pilieri.

En el caso de Voluntad Popular, las indefiniciones de su liderazgo pasaron fuerte factura. Luego de ser los más activos en el llamado a la calle, a la desobediencia y a la aplicación del artículo 350 de la constitución, no supieron explicarle al país las 12 candidaturas que presentaron a nivel nacional en unas elecciones regionales barnizadas con el descrédito nacional e internacional del sistema electoral.

Esa incoherencia, según números preliminares, los deja con una sola candidatura ganada en primarias, la de Freddy Superlano, quien al momento de redactarse esta nota sería el ganador de las primarias en barinas frente a Julio César Reyes. El otro candidato de VP sería el de Carabobo, Alejandro Feo la Cruz, llegado hace poco a la agrupación y que logró ser ungido en consenso sin medirse en primarias.

En un proceso que no alcanzó los números de participación que se vieron en los procesos de validación de partidos o los registrados en el plebiscito del 16 de julio, el mal sabor de boca quedó en estados como Zulia, Lara y Amazonas, donde las reyertas entre “militantes de la unidad” fueron la muestra patente de la inexistencia de espíritu unitario alguno.