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La Casa por Cárcel de Carlos Andrés Pérez | Especial La Cabilla

CAP puede enseñar a Leopoldo sobre que hacer teniendo una casa de prisión 08/07/2017 6:17 PM

Especial La Cabilla

En Twitter: @la_cabilla

Hablando de un país donde se solía decir antaño que “No habían presos políticos, sino políticos presos”, ya que vivimos en un país donde efectivamente si existen presos políticos de hecho, recordemos los tiempos en los que habían “políticos presos” por la gracia de cierta justicia, debido proceso y formas que hoy extrañamos.
Si bien uno se pierde en la memoria buscando el último preso político previo a Leopoldo López al que se le haya concedido el beneficio de casa por cárcel, mejor hablemos de uno de los más celebres, el querido por quiénes lo llamaron “líder socialdemócrata y del Tercer Mundo” y odiado por quiénes lo bautizaron de forma creativa y despectiva como “Locoven”, Carlos Andrés Pérez.
No sería su primera vez tras las rejas, tras una intensa vida política donde le tocó el presidio político brevemente durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, pero esta vez le tocaron condiciones distintas. Tras el juicio por malversación de fondos al que siguió su destitución por la Corte Suprema de Justicia en 1993, tras sobrevivir al Caracazo, a dos intentonas golpistas y a su partido Acción Democrática comenzando su proceso de erosión, el ex presidente Pérez luego de un extenso juicio fue condenado a dos años y cuatro meses de presidio en 1996, inicialmente a cumplirse en el Retén Judicial de El Junquito, y posteriormente, debido a las razones de edad estipuladas en las leyes penales (tenía ya 75 años, le correspondía el beneficio procesal) vigilado en su residencia en La Ahumada.
De esta condena a prisión cumplida bajo el régimen de “Casa por Cárcel” Carlos Andrés dejó documentos y anécdotas para la historia de Venezuela, registradas una parte en el libro “Usted me debe esa cárcel: Conversaciones en La Ahumada” (también titulado en nuevas ediciones como “El Otro Pérez. Antimemorias”) de Caupolicán Ovalles y la otra en “Carlos Andrés Pérez: Memorias Próscritas” de Ramón Hernández y Roberto Giusti. Sin embargo, esta prisión como la de anteriores líderes antes que él, también le sirvió para preparar el regreso a la arena política, esta vez en un nuevo partido (Apertura) que lo postuló a Senador del Congreso Nacional por su natal estado Táchira resultando ganador en las elecciones de 1998.
CAP así, fue presidente y senador tras dos procesos de persecución y cárcel, el primero bajo la dictadura (1948-1958) y el segundo ya en democracia bajo cargos serios que si bien le costaron la presidencia, no tanto el prestigio dado el inmediato resultado a la salida de la casa prisión donde cumplió pena.
Quedando este ejemplo en el aire, tocan los próximos días para saber, ¿Le permitirán a Leopoldo someterse al escrutinio de la prensa? ¿Tendrá algo que decirnos? ¿Es su nuevo régimen de presidio el principio de un regreso a la arena política en un país donde no hay elecciones? ¿Mantendrá el prestigio? ¿Sigue la Fuerza y Fe en La Salida?