Hoy --/--/----

Síguenos en nuestras redes sociales

A los guerreros de la caricatura | Por Víctor Bolívar

20/02/2018 9:58 AM

Victor Bolívar

Víctor Bolívar es abogado y profesor universitario de dilatada trayectoria. Fue presidente de Acción Democrática. En twitter es @vabolivar

Weil: “Yo veo un país donde la pobreza ha ido creciendo. Y al mismo ritmo se ha incrementado el resentimiento”.


Una de las historietas contada en la tira El Mago Fedor, recoge el momento en el que unos indigentes súbditos están ante el rey de rodillas y muy angustiados le preguntan sobre qué pasó con la guerra a la pobreza que él le había declarado al asumir el trono, porque pasado el tiempo seguían siendo pobres, a lo que el rey con displicencia contestó que simplemente ellos habían perdido la guerra.

Ingeniosa y fina manera de abordar una cruda realidad que se corresponde con esa forma tan original de cómo caricaturistas y humoristas desnudan el hecho político y social que por su contundencia deja en pañales el discurso de políticos y sociólogos profesionales.

Esa tira de Parker y Hart, se encuentra en la misma sintonía de la denuncia y el reclamo que valientemente plasmaron y plasman a diario nuestros atrevidos y agudos hombres y mujeres - de ayer y de hoy - que con su inteligencia y talento han hecho de su género un movimiento contestatario que cuenta con sus misiles, escuderos y capuchas tan imaginarios como efectivos y riesgosos.

Hoy sin Zapata, Fonseca y Pam-chito, lamentablemente desaparecidos en las vicisitudes que trajo consigo este siglo, son Rayma, Weil, Edo, Bozzone, entre otros, los maestros que con sus trabajos estimulan formas de pensar con distinto propósito a la que encierra aquel célebre y castrante lema comercial, y luego político, del “déjenos pensar por usted”.

Nuestra respetada periodista Milagros Socorro, en un trabajo para la Revista Clímax sobre el tema, escribió refiriéndose a ellos como profesionales de la brevedad y la precisión cuando expresan esas salidas ingeniosas y esas sentencias que tantas veces nos han ayudado a vivir y, sobre todo, a sentirnos acompañados en los recodos más espinosos de nuestra senda común.

Siempre sus trazos, figuras y expresiones serán bocanadas de aire fresco que llenan de esperanza a quienes deseamos que el pueblo, entre otros deseos, gane la guerra contra la pobreza y sus responsables.